SAMANTHA
—¿Cómo te fue? —Es lo primero que pregunta mi hermano cuando llego a la oficina del banco.
—Honestamente no lo sé—Le respondo con confusión
—¿Cómo es eso posible? —Me pregunta
—Lo sabremos en unos días—me encojo de hombros
—Bueno, pero dime ¿Es guapo? —Pregunta curioso y con esa sonrisa que siempre nos mete en problemas, sonrío mas para mi que para él
—Si es guapo
—Bueno eso es algo bueno, al menos si acepta, podrás deleitarnos con su físico—Me dice y yo me río.
El miércoles, me llegan los informes de los empleados sobre todo lo que hicieron de lunes a miércoles, y recibo otro el sábado, tuvimos que implementar esto, porque había muchas horas muertas, y quejas de clientes, de mala atención, estos son los días que me quedo tarde a trabajar, y me encanta, a veces Enzo se queda conmigo, como hoy, me ayuda. Los sábados no lo hace mucho, pero los miércoles si, y normalmente pide de cenar.
—¿Sushi o thai? — Me pregunta
—lo que quieras—Aunque ya se la respuesta, a Lorenzo le encanta la comida japonesa.
Me ayuda con los informes, la verdad es que cada vez se han hecho mas productivos, cuando tomamos esta sucursal atendía cada uno a 3 por día, hoy están atendiendo a 15 a 18 por día, de forma mas eficiente, tenemos mejor equipo, y tecnología para ser mas eficientes. Eso y que hemos bajado nuestra taza de impuesto a lo mínimo requerido por la ley, entonces ahora tenemos mas clientes.
—Por dios, pero que bombón—Dice mi hermano viendo el archivo de alguno de ellos, a veces Enzo es muy distraído—Mira
Me dice y me enseña la foto, abro los ojos en sorpresa
—Dame eso—Le digo
—Ey, a mi me toca atender esto—Dice mirando la foto
—No, baboso, ese es el chico de Martina—Y el se sorprende, le arrebato el archivo y comienzo a leer, la verdad es que es poco, lo que se lee, Jasper Samasa, vino solicitar una prorroga de la señora Charlotte Pettier, pero al no ser pariente directo no se puede considerar esa prorroga, así que solicitó un préstamo, pero no tiene propiedades a su nombre, leo una y otra vez, pero todo lo que viene es sobre Charlotte, una mujer interesante, tiene una panadería, que abrió con su esposo, pero este murió hace 15 años, no tuvieron hijos, y no volvió a casarse, sus gastos se triplicaron hace 11 años, y luego disminuyeron, pero volvieron a incrementar hace un año, principalmente por facturas médicas a nombre de un “Scott Samasa”, y ahora su préstamo esta al borde de ser embargado.
—¿Todo bien? —Pregunta curioso Lorenzo
—Si, yo me ocupo de este caso
Al día siguiente hago llamar a Charlie, el señor que atendió a Jasper.
—¿Me mando llamar? —Pregunta cuando esta parado frente a mi
—Si, Charlie, mira—Le extiendo el archivo de Charlotte—¿Qué me puedes decir de Charlotte Pettier—Le pregunto
—Ha sido clienta de nosotros desde que prácticamente siempre
—¿Y antes de este año… Tuvo atrasos? —Le pregunto
—Realmente no, siempre fue puntual
—¿Se ha negado a pagar?
—No siempre trata de hacer alguna que otra aportación, pero no siempre cubre en su totalidad la mensualidad
—De acuerdo—Le digo—Lo que necesito, es que haga un plan de apoyo para la señora Charlotte, donde se adapte a su aportación mínima mensual
—Pero eso subiría sus intereses
—No, vas a dejar el interés exactamente igual—El abre los ojos en sorpresa—Cuando termines de hacer el plan me lo traes para que lo autorice y así contabilidad haga lo propio, yo firmaré la carta que debes hacer llegar a la señora Charlotte mañana
—De acuerdo jefa—Dice, sale de mi oficina y yo continúo trabajando.
Llego a la casa, directo a descansar. Igual que los otros días, son algo monótonos, pero cumplimos con lo que se debe. El viernes es el día mas cansado, en una de las sucursales, hemos tenido algunas fugas, así que mandamos a hacer una auditoría pero no arroja nada, entonces o los balances están mal, o la gente esta trabajando en conjunto, ambas opciones son realmente malas. Terminamos de hacer una auditoría interna Lorenzo y yo, hasta que damos con el problema, mi tía y mi prima han estado sacando dinero con el eslogan de “es nuestro dinero”, así que imprimo y llevo todas los papeles necesarios en una carpeta, tengo que hablar con mi abuelo de esto mañana. Porque por mucho que seamos familia, no pueden estar robando de esta manera. Pero por hoy es todo, me largo a dormir, con mi hermano a mi lado.
Sueño
Entro al departamento de Bryan, donde tenemos un año viviendo juntos, nuestra boda esta próxima, así que decidí sorprenderlo regresando antes, y tal vez por fin podamos tener la intimidad que me ha pedido, ha sido muy paciente conmigo, tal vez deba recompensarlo.
Pero en cuanto entro, se siente algo extraño en el ambiente, en el comedor, veo dos platos a medio comer, y un vago olor a velas prendidas llega a mi sentido, siento de inmediato como mi corazón comienza a romperse. Escucho gemidos que vienen de nuestra habitación, haciéndome pasar algo de saliva, y las lagrimas ya corren por mi rostro, voy hacia el cuarto, solo para comprobar lo que mis oídos ya escuchan, abro la puerta y sobre la cama, esta Bryan gimiendo mientras le dice a su vaquera “me corro” dejo caer mi bolso haciendo que ambos mi miren, el con sorpresa pero quien esta sobre él, no es otra mas que Natalie, mi prima, me quedo sin aliento, al ver su expresión de triunfo, tomo mi bolsa del piso, y salgo del cuarto, dejo el anillo que me dio, su llave y me largo a casa de mi madre, donde vive Lorenzo.
—Samantha levántate—Me grita Lorenzo, desde el otro lado de la puerta, despertándome de ese sueño, que de los que suelo tener, este es de los menos feos.
—Voy—Le digo, pero vuelvo a taparme, Lorenzo entra a mi habitación
—Vamos, el abuelo, se enfadará si llegamos tarde—Me dice quitándome la cobija, pero al final me convence y voy directo a la ducha, empacamos algunas cosas, y salimos a la casa de campo del abuelo.
Cuando llegamos nos saluda mi abuelo con un abrazo y entusiasmo. Ahora no me presionará con lo de Martina ni un esposo, pero sé que pronto comenzará a hacerlo.
—Abuelo necesito hablar contigo—Le digo y vamos a la oficina
—¿Qué sucede? —Me pregunta
—Mi tía Isabel y Natalie han estado sacando dinero del banco, se aprovechan del parentesco y amenazan a los empleados con correrlos si me dicen algo
—De acuerdo—Me dice tranquilo mi abuelo—Soluciónalo
—¿Qué? —Le pregunto a mi abuelo, porque normalmente es él quien hace algo respecto a estas situaciones
—Nena, si quieres tomar mi lugar, debes aprender a enfrentarte, a estas situaciones, y solucionarlas, todos en esta familia son unos buitres y sino aprendes a defenderte, te comerán viva.
Se da la vuelta y me deja sola en la oficina, carajo. Suspiro
La reunión avanza, mientras comenzamos a tomar, y comer carne asada que hacen mis tíos. Lorenzo y yo normalmente nos sentimos incomodos en estas reuniones, por lo que siempre estamos apartados
—Vaya, entonces parece que no vas a recibir el puesto del abuelo ¿No? —Natalie me dice mientras se acerca, con su mini vestido, y sonriendo burlona—Porque Bryan si se casará conmigo, en un momento llegará tiene mucho trabajo
—Felicidades—Le digo jugando con mi copa—Eso también me decía a mi
Su cara borra por un segundo su sonrisa triunfal, mientras Lorenzo se ríe suave
—¿Tu que te ríes afeminado? —Le dice de manera despectiva a Enzo, que la fulmina con la mirada
—Prefiero afeminado que puta barata—Dice Enzo, haciendo que Nat tuerza la boca, molesta
—En fin, primita…Y tu estas sola como un perro—Dice burlándose, yo bajo mi mano y comienzo a pasar mi pulgar por los otros dedos, tronándolos suavemente—¿Y como alguien estaría contigo están tan rota? ¿Tan desfigurada? Ni tu propio padre te quiso
Dice y mis ojos comienzan a ponerse brillosos
—Hola, cielo—Una voz que conozco poco, me llega por atrás, mientras un muy apuesto Jasper, toma mi mano, me da un suave beso en la mejilla—Siento llegar tarde
Trae una camisa blanca, que le ajusta el cuerpo, dejando ver sus músculos, un pantalón de vestir beige, y zapatos café claro, su cabello lo trae amarrado en una coleta sobre la cabeza, y se ve igual de guapo, me sonríe para que reacciones, apretando mi mano.
—Esta bien—Le digo regresándole la mirada y la sonrisa, el suspira de alivio. Vuelve a apretar mi mano y reacciono rápido—Mira, te presento a mi prima
—Natalie el es Jasper—Le digo señalándolo, mi prima se lo come con la mirada, mientras que Jasper hace un repaso de Natalie, no de forma morbosa, solo de reconocimiento, mientras que Nat, es de completa lujuria, cuando Jasper regresa su mirada a mi ella aprieta sus pechos y jala el vestido abajo, para que se le salten mas, Enzo se ríe visiblemente, porque esta a nada de que se le salga una teta o de mostrarle los pezones a Jasper, el cual debo decir que de manera admirable, pasa de ella totalmente.
—¿Tu eres el novio de Samantha? —Pregunta bastante alto Natalie haciendo que todos volteen curiosos para escuchar la respuesta. El sonríe de medio lado, cuando nota que todos nos observan
—No—Dice él y yo abro los ojos—Bueno, no aun
—¿Cómo que no aun? —Dice una de mis primas, Clara, la mas cotilla, que a pesar de todo no me cae tan mal
—Bueno, nos acabamos de conocer, así que hay que ver como avanza esto—Dice el mirando con algo que solo nosotros entendemos.
—¿Cuándo se conocieron? —Dice Natalia celosa
—Pues hoy, básicamente es nuestra segunda cita—Contesta Jasper, mirándome a los ojos fingiendo admiración. Provocando que me ponga roja. Muerdo mi labio inferior, y mi prima da una ligera patada en el piso, y se va molesta, todos los demás poco a poco regresan a lo que hacían, Enzo, Jasper y yo, nos acercamos a donde están las bebidas y toma una botella de agua.
—Gracias por venir—Me sonríe, pero en su mirada hay molestia