—Buenos días, señorita Ishi Ito, con su permiso—expresa Milet, al entrar a la oficina. —Siga adelante, señorita Milet Mandal, siéntese —responde la Directora Ishi Ito. Tal cual como se lo adelantó Thiago, Milet observa a simple vista a una mujer fuerte, de andar firme y seguro, con mirada altiva, indomable, líder por naturaleza, enérgica, eufórica, colérica, con él entre cejo fruncido, vestida toda de n***o, cabello recogido, gafas redondas, mirando por encima de ellos; luego de realizar ese escaneo visual, la escucha decir. —Le doy la más cordial bienvenida a nuestra prestigiosa escuela, espero se sienta bien, le recuerdo que usted fue seleccionada para este empleo debido a su intachable récord como persona y como docente, nos presentó un excelente currículo, el mejor visto, reuniendo

