Capitulo 17

2034 Palabras
Milet llega a la escuela portando el trofeo, sabe que la Directora la espera en su oficina para entrevistarla. — Señorita Milet, bienvenida a casa. Como institución estamos muy complacidos con su éxito, ¡felicitaciones! Está de más decirle que cuenta con nuestro absoluto apoyo para que continúe en su formación académica—le expresa la Rectora. — Muchísimas gracias, Ciudadana Directora, estoy eternamente agradecida por su apoyo, por su benevolencia para conmigo, aquí está el trofeo, fue un gusto para mí, representar a esta escuela y obtener el triunfo—responde Milet. La Rectora toma el trofeo y lo resguarda en el estante dispuesto para ese tipo de objetos. La Sub- directora, toma una foto del momento para tener ese recuerdo. ** Van pasando los días, los meses, los años y Milet ha ido creciendo, ya es una esbelta adolescente, su tez morena resplandece, atezada como el atardecer, su cabello largo, lacio, oscuro, flota en el viento como suave brisa de mar. Sus ojos, dos luceros que me miran profundo como la noche, en silencio bajo el reflejo de la luna. También ha crecido en inteligencia, ya cursa quinto año de bachillerato, obteniendo excelentes calificaciones en cada una de las materias; destacándose en literatura e idiomas; ya maneja a la perfección tres de ellos, el natal más portugués e Inglés. Es una joven servicial, amable, tranquila, educada, dedicada a su familia, ha mantenido en el tiempo su amistad con la señorita Daya Dara, quien sigue trabajando en la escuela, ahora como la Directora y ha brindado el mismo apoyo que a Milet, a cada uno de los nenes que integrarán la familia Mandal, para que cursen la Educación Primaria. Para ayudar a su familia, Milet ha aprendido el oficio de costurera, confecciona sencillos vestidos para chicas, que vende en su comunidad. Cierto día, sale de casa con el fin de entregar un diseño, al encontrarse con la cliente, está le ofrece un comentario. — Milet, por acá cerca hay una agencia de modelaje y observé que han colocado un anuncio publicitario donde estamos buscando jovencitas con ciertas características, para entrenarlas y que puedan participar en un concurso de belleza Al verte, creo cuenta que tú posees muchas de esas características; eres alta, elegante y muy hermosa ¿te gustaría experimentar en este campo? — Gracias por el ofrecimiento, realmente no lo había pensado algo así no ha estado presenté en mi proyecto de vida—responde la joven. — Te entiendo, aun así te sugiero que puedas considerarlo; ya que eres muy linda y podrías tener grandes oportunidades en el mundo de la pasarela y la belleza. — Gracias por su sugerencia ¡reflexionaré! Espero le guste el vestido y recuerde estoy siempre a la orden—continua diciendo Milet. Se despide y se retira. La cliente ha sembrado cierta curiosidad en la joven, por lo que determina caminar y pasar por la agencia de modelaje a ver qué información obtiene, de igual forma quiere experimentar que sentirá al llegar al lugar y manejarse en ese ambiente, totalmente desconocido para ella. Al llegar a la agencia, observa desde la puerta; hay una pasarela larga y angosta vestida con una alfombra rosada, espejos en cada una de las paredes, además suena una música moderna que promueve el movimiento; también puede ver fotos de modelos y missses que exhiben desde una pequeña oficina. Alguien desde adentro se percata de su presencia y con un cordial gesto, la invita a pasar, Milet lo hace con un poco de timidez. El caballero al verla de cerca, le expresa. —jovenzuela, ¿me puedes explicar dónde estabas tú metida? Cuanta elegancia, cuanta presencia, cuanta belleza junta. ¿Cómo te llamas? Milet se siente un poca tímida, fuera de contexto, no sabe qué decir, incluso llega a pensar que no debió haber ido a ese lugar. Suspira profundo y procede a hablar. — Hola, buenas tardes me llamo Milet Mandal, he venido hasta acá porque una conocida me mencionó lo relacionado con el concurso de belleza, yo realmente no pertenezco a este mundo, sin embargo; me llamó la atención su comentario y pase por aquí solo a observar. — ¡excelente! Déjame decirte que has llegado al sitio correcto, estamos buscando a alguien exactamente cómo tú, que posea una belleza sencilla y pura como la tuya, puedo ver talento y prestigio innato en ti ¡bienvenida!—responde el caballero. — Gracias por sus palabras, aun así; le repito no conozco nada de este ambiente, únicamente vine por curiosidad— continúa diciendo Milet. —Preciosa estás equivocada, te aclaro: has llegado aquí porque así lo quiso el destino, yo he estado esperándote, suplicando al universo el encontrarte, te repito eres la belleza perfecta que quiero para el concurso. No te preocupes, yo te entrenaré, te prepararé, te enseñaré todo lo relacionado con este mundo; como tú le dices. Soy el dueño de la agencia y el coordinador del concurso de belleza. Acepta mi oferta, si ganas el concurso local, tendrás la oportunidad de representar al País, en Venezuela. Tu conocida no se equivocó al enviarte aquí. Tienes todas las condiciones para ser nuestra miss—responde el dueño de la agencia. Milet se queda meditando en las palabras que acaba de escuchar, le empieza a agradar la idea, ya que ella es audaz, segura de sí misma y se siente capaz de asumir este nuevo reto. El caballero interrumpe sus pensamientos, para decirle. —Entonces ¿Qué crees? ¿Aceptas la propuesta? —Estoy pensándolo, le confieso que me gusta mucha la idea, ahora bien, requiero consultar esto con mis Padres—comenta Milet. —Me parece muy bien, preciosa. Conversa con tus progenitores y me avisas, aquí está mi tarjeta, me contactas al tener una respuesta— le dice el dueño de la agencia. Milet, recibe la tarjeta, se despide y prosigue su recorrido de retorno a casa. En el camino, va pensando en cómo abordar el tema con su familia. Al llegar, se encuentra con que está cerca la hora de la cena, y su Madre se encuentra en la cocina preparando los alimentos, lava sus manos y se dedica a ayudar en la elaboración de la cena. Ya que Madre e hija, están solas en la cocina, Milet aprovecha el momento para conversar sobre la situación que desea plantearte. — Mamá ¿me puedes escuchar? Necesito consultarte algo—dice Milet. —Si, claro, coméntame, te escucho ¿qué sucede?—responde Nathascha. Milet, procede a narrarle detalladamente toda la situación de la propuesta sobre el concurso de belleza, haciendo énfasis en que en principio sentía inseguridad y un poco de timidez, no obstante; al escuchar todo el planteamiento del dueño de la agencia, le agradó la idea y le gustaría vivir esa historia de vida. Natascha atiende palabra por palabra lo que Milet le comenta; reflexiona un poco para formular lo siguiente. — Hija, yo estoy dispuesta a apoyarte en cada proyecto que quieras emprender en tu vida, si te gusta y te hace feliz adelante, solamente que debo advertirte que en ese ambiente hay que tener mucho cuidado, hay que ser detallista, observar todo, cuidarse mucho y estar muy segura de cuál es el propósito que se persigue; porque en ese camino te puedes desviar con facilidad. Por otra parte, hay que saber la opinión de tu padre. — Mamá, tu siempre tan asertiva con tus palabras, con tus ideas, con tus pensamientos. Te agradezco mucho tu comprensión y tu apoyo. Sabía que esa sería tu respuesta, por supuesto hay que consultarlo con mi Padre; no haré nada sin la aprobación de ustedes dos. — Bien, entonces pongamos la mesa para que cenemos inmediatamente a la llegada de tu padre y posterior a eso conversamos con él ¿te parece? — Perfecto, bella Madre ¡así será! Minutos más tarde llega Mahdur a casa, sin esperar proceden a cenar como lo hacen cada noche todos reunidos a la mesa, en familia. En esta ocasión Nathascha ha preparado Kashmiri Aloo Dum, el cual es un plato vegetariano a base de patatas, con salsa especiada en hojas de laurel, acompañados por Jalebi, en forma de flor en almíbar de cardamomo, azafrán y limón, como postre. Al culminar la degustación de la cena Milet y Nathascha, le plantean la situación con respecto al concurso de belleza a Mahdur, él escucha con detenimiento cada palabra y en lo que las damas, culminan de explicar; él comenta. — Estoy bastante sorprendido con esta situación, ya que no sabía que Milet sentía gusto por el mundo de la belleza, no me opondré, más aún como siempre en cada proyecto que esta chica emprende, quiero saber ¿Milet realmente es lo que quieres hacer? — Si papá, lo quiero hacer; estoy dispuesta a vivir la experiencia es algo nuevo, innovador, que me llama la atención, me divierte, lo haré si cuento con el apoyo de ustedes— responde la joven a su Padre. — no se hable más, si te gusta, si te sientes bien con ese proyecto, ¡yo lo apruebo! ¿Natascha tú qué dices? — Igualmente, estoy de acuerdo y dispuesta a apoyarte hija responde— Nathascha con seguridad. Milet, salta de alegría, sonríe y de inmediato, expresa. — Ustedes dos, son los mejores Padres de todo el mundo, los amo inmensamente. ** Milet está ansiosa, espera que amanezca de prisa, para llamar por teléfono al dueño de la agencia e informarle que sus Padres decidieron apoyarla y que si aceptara su propuesta, ahora la sencilla joven Milet, se convertirá en una bella miss. Por fin ha amanecido, la despiertan los rayos de luz solar que entre pasan por la ventana de la habitación, se levanta de la cama, lleva a cabo su rutina de orden y aseo personal y sin más espera, se dirige a realizar la llamada. El dueño de la agencia, al escuchar la agradable noticia, le pide que asista lo más pronto que ella pueda a la sede de la agencia, a lo que Milet, señala. —Podré llegar en horas de la tarde, ya que en la mañana tengo clases y al retorno ayudo a mi Madre a preparar el almuerzo. —Está bien, preciosa, te espero a las 3:00 P.m. ¿Te parece bien ese horario?- Menciona el coordinador del certamen. —Me parece Perfecto—continúa Milet. —Milet, te enseñaré a ser la mejor miss y te auguro el éxito, lo veo en tu actitud, te espero —prosigue diciendo el caballero. —Y yo aprende con mucha dedicación y entusiasmo, nos vemos. Milet pasa la mañana viendo el reloj, quiere que las horas pasen deprisa para que le llegue el momento de estar en la agencia de modelaje está muy emocionada con esta nueva experiencia, ella es así se entrega totalmente a las nuevas vivencias, forma parte de su personalidad cuando emprende un nuevo proyecto se dedica en cuerpo y alma, le pone toda su energía, todas sus ganas y mucho entusiasmo. Suena el timbre escolar, que indica que ha llegado la hora de la salida, Milet, emprende la marcha deprisa de regreso a su hogar sin distraerse, sin mirar para los lados; llega a casa, cumple con sus labores de ayudar con el almuerzo, luego reposa un poco y se dispone a bañarse, a vestirse, a arreglarse para llegar puntual a la agencia. Al entrar, el dueño la recibe con notaria alegría, la invita a conocer los diversos espacios del lugar, todos son hermosos, sobre todo los camerinos. Luego la invita a pasar a su oficina, ya estando allí, el dueño le expresa. —Preciosa vamos a llevar a cabo un programa completo de formación en el área del comportamiento de una miss, te enseñaremos etiqueta y protocolo, pasarela, foto pose, dicción y oratoria, maquillaje, vestuario, estilismo, baile y coreografía, imagen y estilo, dominio de escena. Eso es él área académica, el resto lo pones tú, actitud, seguridad, carisma, liderazgo, inteligencia, empatía, belleza espiritual, y pare de contar. — Me gusta mucho todo lo que me ha dicho, puedo percibir que para ser misses, se requiere un aprendizaje integral, es una preparación de cuerpo alma mente y espíritu.
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