Fabián estaba terminando de dar las clases de braille cuando sintió que alguien le tocaba el hombro. - Hola, Fabián soy Camilo. Le dijo la voz. Entonces Fabián inmediatamente sonrió, y se puso de pie. - ¿Qué tal?. Le preguntó muy contento. - Muy bien ¿Y tú?. Le preguntó él. - Excelente… ¿En que te puedo ayudar?. Quiso saber Fabián bastante intrigado. - He venido a secuestrarte… si no tienes nada que hacer claro está… Le contestó Camilo muy optimista. Entonces Fabián sonrió, le parecía buena idea salir con su cuñado para conocerse, así que decidió aceptar la propuesta. - ¡Claro! Solo dame unos minutos en lo que termino de guardar todo… oye, ¿Cómo has logrado entrar?. Le preguntó de repente. - Pues… le robé la identificación a Ana Sofía, como ella o mi papá eran quien traían a

