Ambos descendieron del Ub*r y Cassandra tomó su bastón con la mano derecha mientras con la izquierda sujetaba el brazo de Fabián. Ella asumió el rol de perro guía en su pequeña excursión en el Bosque Los Colomos. Caminaron durante un rato con mucho cuidado, Cass le había hablado a su terapeuta para preguntarle si era buena idea ir a ese lugar en su condición. Esther le había dicho que si, que de hecho le haría bien aquella actividad, pero que no forzara a sus piernas a realizar acciones de alto impacto. Así que aquellos dos iban caminando muy lento como si fuesen tortugas para no caer, ella le iba avisando de piedras, ramas o cualquier tipo de obstáculo que se les atravesaban en el camino. Pero en realidad la mayor parte del camino estaba pavimentado o adoquinado, así que en realidad

