—Nos vemos mañana, puntito —dije con una sonrisa al despedirme de aquel hermoso cachorro que me miraba con los ojitos brillosos, como pidiéndome que no lo dejara solo. —Veo que él ya tiene a su favorita —dice mi jefa con una sonrisa torcida al ver como puntito se aferraba a mi pecho. Con todo mi pesar lo dejé en el piso y luego le guiñé un ojo a mi jefa. —No se crea jefa, es solo que es un bebé muy tierno y cariñoso —me encogí de hombros hacia ella y luego mire hacia la entrada del albergue para notar que Ivy ya estaba de pie esperando por mi. —Nos vemos mañana, Aurora —dijo ella con una sonrisa agradable—. Gracias por toda tu ayuda aquí, pero creo que ya han venido a buscarte. —Gracias a usted por la oportunidad de dejarme trabajar aquí —le respondí con sinceridad, pues hoy había pod

