Olivia bajó del auto que Iván, envió por ella a su casa para traerla al aeropuerto. La joven caminó nerviosa hasta llegar a la sala de arribo, en donde su jefe, sentado observando su teléfono, no se percató de su presencia. —Ingeniero, buenos días —saludó la muchacha, se sorprendió al ver a su jefe de jeans, chaqueta de cuero, camiseta, con sus rizos húmedos, bien rasurado, se veía más joven, y bastante atractivo. Olivia suspiró bajito y luego sacudió su cabeza. Iván levantó su mirada hacia ella. La chica se veía diferente, había dejado su cabello castaño suelto, llevaba unos jeans de basta recta y una camisa de manga larga, era muy delgada. Su jefe pensó que no se alimentaba bien, quizás no le avanzaba el sueldo para sustentar sus gastos, en el sector donde funcionaba la empresa, los r

