Nolan
Hoy es día de ensayo, así que voy alistarme para llegar temprano y he pensado esta semana, creo que si le voy a decir que me gusta.
Le diré todo lo que siento y voy a pedirle que sea mi novia, ella es mejor de lo pensé.
Es una chica tan dulce y muy madura a pesar de su edad.
Termino de vestirme y me dirigo a la puerta de la casa para salir, antes de abrir, me asomó por la ventana y veo como Paola y Lucia se van en el auto de sus padres, me dio pena que me vieran saliendo, así que me quedo adentro esperando que se vayan.
La vergüenza se apodera de mi, el hecho de imaginar hablar eso con ella cara a cara, así que mejor decido escribir una carta para confesar mi amor de una manera más romántica.
"Lucia, luz de mi vida, niña de mis ojos, te has convertido en mi amiga y mi mejor compañía, disfruto el tiempo que nos vemos y hablamos en el instituto, debo confesar que me llamas la atención desde el primer día que te vi, me alegra tanto que vamos a la misma iglesia, y que ahora somos parte de una obra que me permite verte seguido.
Solo quiero decirte que eres maravillosa, y que me gustas mucho, puedo decir que me he llegado a enamorar de ti, y quisiera saber algo muy importante que tengo para preguntarte...
¿Quieres ser mi novia?"
Guardo la carta en mi bolsillo y me la llevo, tengo la esperanza de que me diga que si.
Aunque se ha metido un hombre y eso no me está gustando, como que voy a tener que hablar con ese tal Elvis que deje de estar buscando lo que no se le ha perdido.
Los celos, puedo disimularlo cuando ella está, pero definitivamente voy a hablar con él.
Hablar con ella y verla todos los días en el instituto, se ha convertido en mi adicción favorita.
Solo espero un si...
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