Capítulo 21

1032 Palabras
Nolan Acomodo toda la casa, termino de limpiar cada parte de la cocina, a la espera de mis padres que están a solamente 15 minutos de llegar. Me dedico un rato a dejarle unos mensajes a Lucía de buenos días, anhelo cada instante saber como se encuentra. Espero me responda, aunque por el ser sábado, seguro duerme todo el día. De repente, escucho el timbre, así que me dirijo rápidamente hacia la entrada miro por la hendija de la puerta y son mis padres, llegaron con muchas maletas y bolsas. abro la puerta, los hago pasar y sin pensar mucho les doy un gran abrazo. —¿Cómo les fue en el viaje? — pregunté feliz y para saber, hace mucho no los veía. — Hijo nos fue muy bien, Ven vamos a sentarnos para que veas todos los regalos que te trajimos, y a tu tía también le trajimos algunas cosas. Ella nos dijo que estaría contigo unos días no sabíamos que se iba a sentir mal... esperábamos que estuviera aquí cuando llegáramos, pero bueno, la vida trae giros inesperados. Cuéntanos ¿cómo te va en las clases? ya estás apunto de graduarte, me imagino que tienes muy buenas notas. — dice mi padre mientras está desempacando. —Sí papá he mejorado mucho en las clases, pero hay algo que quiero hablar con mamá antes. — dije y la mire disimuladamente. Mi madre en ese momento se sorprende al escuchar ese comentario de mí, pues nunca he tenido que hablar con ella de nada, siempre he sido reservado en todas mis cosas, pero en vista de que esta persona es muy importante para mí sé que es lo correcto hablar con ella sí de verdad la tomo con seriedad — Okay hijo está bien que quieres decirme puedes hacerlo ya — dice ella algo intrigada — Vamos a mi habitación mamá, ahí podremos hablar mejor — dije y me levanté del mueble. En ese mismo instante subimos a mi habitación y cerramos la puerta con seguro, para que mi papá no entrará a molestar durante la conversación, ya que era un tema bastante delicado para mí, algo que nunca había tocado con ella. — ¿Ocurrió algo malo hijo? sabes que cuentas conmigo para lo que necesites.— dice mi madre tan dulce como siempre. A pesar del poco tiempo que pasamos juntos debido a sus viajes y trabajo nunca deja de ser la mejor mamá. — Quería decirte que hace mucho tiempo me gusta a alguien, la conocí en el instituto y sin darme cuenta terminó siendo mi vecina, fue algo inesperado y es mucho menor que yo pero es la chica más dulce que he conocido. Mi tía Helianta invito a la iglesia a su familia y desde entonces hemos estado más unidos, de hecho estuvo en la obra que hicimos para el evento juvenil, pero hace un tiempito que no vamos. Pero si nos vemos algo seguido y ahora quisiera el apoyo de ustedes para que sean amigos de los padres de ella y así, de alguna manera, poder vernos más seguido e incluso si llega a pasar, que acepten nuestro noviazgo de la mejor manera posible. Se que vernos a escondidas no es lo correcto pero por ahora es lo más prudente, sus padres son demasiado sobreprotectores. Mamá ahora me he dado cuenta que tienes razón, el amor no entiende de razones, el amor no entiende de razas, ni de condiciones, simplemente es y nace así como la creación de este... mundo de la nada. — termino de hablar y siento que he liberado mi corazón. — Wow hijo me has dejado sorprendida, no esperaba que fueras a decirme algo así, creí todas las cosas menos que me contarías que ya por fin te habías puesto seriamente con alguien, debe ser muy linda esa chica como para que te interese tanto, también debe tener buenos principios morales como para no ser tan fácil para ti. Está bien hablaremos con tu tía a ver qué nos dice y en que podemos colaborar para de alguna forma podamos hacer a su familia más unida a la nuestra. — dice ella con una sonrisa en su rostro. —Gracias mami, tú siempre me apoyas de la mejor manera, cuantas veces he contado contigo. Aún estando a la distancia, me has hecho mucha falta y de verdad me alegro que estén aquí. — digo y la abrazo mucho fuerte. —A nosotros también nos alegra mucho verte hijo. Cada día que pasaba nos hacías mucha falta. Pero sabíamos que debíamos ser fuerte para darte una vida digna como la que tienes, para darte el carro, la estabilidad económica y todo lo que tú necesites en cuestión de gastos, para tus lujos y para lo que sea, ahí hemos estado y te amamos por eso, no esperamos nada cambio solamente tu apoyo y tu amor Siempre has sido un buen hijo y eso te lo agradezco muchísimo.— dice mi madre muy feliz. — Mami yo los amo a ustedes dos y siempre lo voy a hacer, gracias por darme la vida y nunca menospreciarme. — Hijo siempre haremos lo que sea por ti. Todo padre que ama a sus hijos es capaz de quitarse la vida con tal de salvar la de ellos, es capaz de comer basura con tal y sus hijos siempre coman lo mejor. — termina de hablar en tono melancólico. — Quiero que la conozcas. Necesito que sepas como es ella, que veas lo muy linda que es. Terminamos de hablar ella me da un abrazo sale de la habitación para dirigirse a la suya a cambiarse ducharse y peinarse y yo, por otra parte, salgo del baño también y corro rápidamente. Qué difícil es querer ver al a la persona que amas y no poder, más cuando todo es a escondidas, pero nada es imposible. Sé que algún día podremos estar juntos, vernos siempre, sin que nadie se interponga. Mi mayor sueño es que cada mañana ella esté a mi lado al despertar y que lo primero que vea su mirada, sea a mi. Anhelo con muchas ansias, nuestra próxima cita a escondidas... . . .
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