Lucía. Otro día más, otro día menos. Para mí era lo mismo todos los días. Decepcionada de todo lo que me había tocado pasar. Incluso pensé en la propuesta de Axel, ya que... Si se paga igual, no es trampa, ¿Cierto? Algo dentro de mi me estaba carcomiendo, algo había pasado y él me lo estaba ocultando. Es como si tuviera un presentimiento en cuanto a esto. Y sé que tendría que averiguarlo por mi misma. Aquel tono burlón no tardó en aparecerse—Tan pensativa como siempre. ¿Es que no te cansas de pensar en los problemas que no solucionas?—Bufó,—Como si pensar los arreglará. No lo hace, pero no tengo porqué darle explicaciones a Axel, el hecho de que le guste no quiere decir que pueda decirme lo que se le antoje. Es lindo, sí. Pero además de lindo también es insoportable. Pero aún así,

