Lucía. Y ahí estaba yo... Sentada en aquel asiento pintado de color marrón, aunque parecía más bien un color tierra. Seguí sentada y lo peor de todo. Encontramos nuestras miradas una con la otra. No sé si esto estaba bien o no, pero algo si sabía, y era que desde que lo vi. Comencé a cuestionarme si esto estaba bien o no, yo tenía a Nolan. Y en realidad, en mi uso de razón no quería tener a nadie más. Quizás debí quedarme callada, no debí de seguirlo mirando así, y mucho menos debía de haberlo visto de esa manera. Pero al verlo tan intrigante en su primer día de clases, quise saber quién era. Pero él se veía el típico chico nuevo que solo era un odioso y por eso no le hablaban, me parecía sacado de una película de ficción. Era como si en este pueblucho ya estuvieran llegando prínc

