Nolan. Quizás no debí hacer lo que estuve por hacer. Pero sino lo hubiera hecho, jamás hubiera visto la realidad. —Hoy me iré sola.—zanjó de repente Alise. Ambos veníamos juntos casi todos los días a la universidad. De igual forma, habían días en los que yo tenía que irme por separado o viceversa. Todo se debía a que su padre era muy estricto con ella. Donde nos viera juntos, temíamos lo que pudiese pasar. Sin embargo, tomábamos riesgos de vernos una que otra vez. Nada había pasado más allá de una amistad. Seguían presentes sus insinuaciones, pero aún así no le daba paso a que ninguna de estas se cumpliese. —¿Por qué te vas sola? ¿Tu papá vendrá por ti? Habían días en los que su papá la buscaba, cosa rara que pasaba una vez a la semana o cada dos semanas. No era algo muy regular.

