Capítulo 19

1047 Palabras
De dulce inocencia a secretos dolorosos. Lucia. Ser niña fue bonito hasta que mi tío me robó esa inocencia... Al abusar de mi, robo esa esencia que hay cada en niño, aquella imaginación de que todo es bueno y dulce. La soledad me ayuda a reflexionar y analizar sobre mi vida, pensar en el pasado me recuerda quien soy ahora y el porque. Desde que conocí a Nolan eso ha cambiado, ahora mis secretos y mi vida son revelados a él, aunque no se si confiar en eso, quiero que lo nuestro dure para siempre... pero nada a mi me asegura que así será. Hoy llegó el día de vernos en el mercado turístico. Voy en el auto de mis padres, rumbo al instituto, convencer a mi hermana no fue fácil, ella es floja y después del susto de la última vez, no le agrada mucho la idea pero me entiende, sabe que el amor es así. El tiempo de hoy con Nolan lo quiero disfrutar al máximo, cada minuto, cada segundo, cada beso apasionado lleno de lujuria y deseo por la ausencia de nuestra presencia el uno con el otro. Jamás creí ver a una persona así, menos a un hombre... Tenía un mal concepto de ellos, siempre creí que los hombres eran unos perros sin corazón ni escrúpulos. Pero ahora me veo sumergida en los brazos de uno que me ama con locura, sus celos me hacen sentir que le importo, aunque en el instituto no he visto su reacción, de igual manera, hoy pasaremos un pequeño tiempo de calidad juntos. Hay muchas cosas que si quiero que hablemos, ya que por celular definitivamente no es lo mismo. — Listo mis niñas llegamos, nos vemos más tarde, su mamá vendrá a buscarlas hoy, así que no se pierdan, este aquí en el estacionamiento apenas salgan — dice mi padre y nos da un beso en la frente. Nos bajamos del auto y mi hermana quedo con 2 amigas para ir comprar en una tienda de postres que queda justo al lado del instituto, mientras yo aprovecho de irme al frente del instituto, donde llegan varios estudiantes esperando la hora de entrada. Es bastante estricto este lugar al momento de entrada y salida, solo espero que Nolan no llegue tarde, dijo que hoy vendría en el carro que sus padres le dejaron. Me siento en un tronco seco y decido enviarlo un mensaje. Lucia Ya estoy aquí, ¿dónde estás?. La ventaja es que no estoy sola y Paola esta muy tranquila comiendo pastel o helado. Nolan Mi vida ya voy llegando, en 5 minutos estaré en el estacionamiento. ¡Por fin! Pensé que no llegaría. Esto de vernos a escondidas es un asunto de vida o muerte para nuestra relación, hacemos lo que sea con tal y estar un rato juntos. Nolan Ya llegué, ven al estacionamiento. Me levanto del tronco donde estaba sentada y me dirijo rápidamente al estacionamiento. Llego y por fin lo veo, que alegría. Su rostro se ilumina y sus ojos brillan cual diamante con solo saber que me estoy acercando a él. — Mi amor, que bonito es poder admirar tanta belleza de cerca. — dice él acariciando mi mentón. — Gracias mi vida — dije con algo de pena. Nos dirigimos al mercado y es hermoso tomar su mano por unos minutos, sentirse amada es la mejor sensación que puede existir. Las mariposas en mi estómago no paran de revolotear. Llegamos y nos sentamos en una banqueta que quedan en una esquina del centro comercial. — ¿Como has estado? — pregunta Nolan con una sonrisa — Bien amor, hoy estuve pensando mucho en la mañana sobre mi niñez. — contesto y bajo la cabeza. — Tu puedes decirme lo que sea, mi vida parece que algo tienes, ¿puedes contarme? — dice intrigado a ver mi rostro. — Nada me pasa, es que pensar en el pasado me turba a veces el presente. — Ok esta bien, te entiendo, mi vida, se que nunca hemos tocado este tema, ¿que piensas de tener sexo? — pregunta directamente y me incómoda. ¡Wow! Salio con este tema de la nada, la verdad no quiero hacerlo antes de tiempo correcto o cuando me sienta lista para hacerlo, pero... ¿qué debo responder en este instante. — ¿Amor? Mírame, ¿estás bien? No te molestes por favor, yo siempre voy a respetar lo que decidas, pero quiero saber que opinas. — dijo y me abrazo. — Pienso que en el tiempo que uno se sienta seguro de hacerlo, siempre y cuando se sienta un capaz, porque es algo mutuo, para mi siempre me han dicho que es una entrega de amor puro.— termino de hablar y me mira. — Tienes razón amor — responde y se acerca a mi para besarme. Como no hay nadie por esta parte del centro comercial, el aprovecha. De repente, comienza a poner su mano en mi pierna y con caricias va subiendo poco a poco, se me eriza la piel mientras nos estamos besando, las hormonas hacen fiesta dentro de nosotros durante este acto tan apasionado. Su mano va subiendo hasta que llega a mi vientre y las cosquillas dentro de mi aumentan. Los besos se tornan intensos y mi corazón comienza a acelerarse, pero su otra mano llegó a mi pecho y no pude más. Lo aleje de mi de golpe, entro en mi una incomodidad que no pude soportar. — Lo siento mi amor, ¿te molesto algo? — dice algo asustado en vista de mi reacción. — discúlpame pero ya no quiero que hagas eso — dije y guarde silencio. — Dime mi vida que pasa, ¿que tienes? ¿todo está bien? — dijo preocupado. Guarde silencio... No sé cómo decirlo lo que ha pasado en mi infancia, creo que el hecho que alguien más me tocara es extraño, es nuevo para mi y la verdad me incomoda. Tenemos tiempo conociéndonos y apenas hoy es nuestro mayor tiempo en besos así, siempre hablamos más, pero esta vez es diferente. No me siento segura, pero creo que debería decirle, de esta manera el me tendrá paciencia, comprenderá un poco más como me siento. Si le diré todo... . . .
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR