Janelle Hale. Aprieto el volante con fuerza, pisó el acelerador y salgo disparada de aquel lugar antes de herirlo. Ese mocoso me ha hecho enojar más que en mis veintiún años de vida, mis garras salen, cuando estoy por dar media vuelta y volver quitar su brazo de aquella loba y darle un maldito golpe que se acordará toda su vida. Es lo que más deseo, golpearlo para ver si así reacciona y deje las niñerias. Piso el freno escuchando como chirrían los cauchos, miró mi teléfono que no dejaba de sonar. Lo agarro, lo pongo en manos libres y vuelvo al camino. —Janelle .—La voz de Ares sale preocupada, eso basta para alarmarme. —¿Qué sucede? — —Atenea está en la tienda de Diana comprando su vestido pero .—Ese pero no me gusta —Llegó Antonella .—Mi enfado aumenta. –Voy para allá, deberías s

