Juntos buscan la posición ideal para poder obtener el placer deseado, Manuel se adentra en ella lentamente acariciando con gran cariño el vientre sintiendo un par de patadas de sus hijos, los ama y ya desea tenerlos en sus brazos. Ambos llegan al orgasmo deseado y terminan durmiendo abrazados, las horas parecen irse despacio para ambos quienes desean desde ya estar en el altar escuchando la bendición de Dios para su vida conyugal. Al día siguiente, Manuel le lleva el desayuno a su mujer mimándola unos momentos antes de tener que irse para empezar las cosas que debe hacer antes de casarse, la morena contenta se despide de su amor antes de meterse a bañar, todo marcha bien y las expectativas para el matrimonio son bastantes. Catalina y Laura llegan a casa de la morena para ayudarla con tod

