La música llena la carpa blanca que han instalado en el patio trasero de la casa de mis padres, la gente charla animadamente en sus mesas mientras los mozos vestidos de n***o y blanco sirven los platos, reponen bebidas y se fijan que esta todo bien. Mi hermana ha hecho maravillas en un corto tiempo, los organizadores colocaron un piso que evita que el pasto se arruine o alguna mujer termine con su taco roto o en el peor de los casos un tobillo doblado. Hannah se encuentra a mi lado sonriente mientras mi mano descansa en su vientre, lleva gran parte de la cena quejándose por no poder comerse la fuente de chocolate que descansa en un costado, algo que me ha causado gracia porque Em la vio en el momento exacto en que se robó una frutilla y la comió soltando un pequeño gemido. -

