El capitalismo, un concepto que todos conocemos y que abraca a muy pocas personas, un sistema egoísta donde solo unos pocos salen invictos y donde el resto se dedica a sobrevivir. Mi familia era eso, además de egoístas, ególatras y codiciosos, claramente Tomas no entraba en esta ecuación mal hecha, porque eso era lo que somos, una ecuación de procedencia dudosa, con resultados nefastos. El imperio Parks era una gran fachada creada en un mundo surrealista, un cuento de hadas mal hecho, pero contaba con su villano principal, Michael Parks, un hombre con la misma cantidad de sentimientos que una roca, su semblante serio y mirada terrorífica que solo cambiaba cuando necesitaba algo de alguien, ya sea un favor o porque te ve como un fin para un medio. Ese hombre que me crio en mi infancia

