Un horrible silencio se extendió por toda la sala. Adan se sentía incómodo, la cara pálida de su tía le estaba preocupando y también había notado que tenía los ojos hinchados y rojos, lo que quería decir que su tía estaba llorando. El suspenso lo estaba matando, Adan siempre se consideró un chismoso, pero ahora lo confirmaba aún más. – ¿q-qué pasa? – preguntó con miedo – ¿por qué tienes esa cara? – Adan – su tía se levantó y caminó hacia él. Se sorprendió cuando Haly lo abrazó de la nada enterrando su cabeza en el cuello de Adan. Adan al principio se quedó en shock, pero luego le devolvió el abrazo sintiéndose muy confundido – lo siento. – ¿p-por qué lo sientes? – tartamudeó asustado. Su tía lo abrazó más fuerte y comenzó a sollozar despacio – tía me estas asustando. – lo siento, bebé

