ALEJANDRO Hemos llegado a la mansión oeste. Mariana no conocía dónde está hasta apenas ahora. No pienso regresar a la mansión que está en el este de más.ciudad. Ya que es muy probable que Omar se acerque a ella. - Hemos llegado. Le digo a Mariana. Pero al voltear a verla ella se encuentra dormida sobre mi regazo. Se ve tan tierna. Su belleza sin duda es única. Al verla fijamente algo en mi mente hace sentir mal. Esa sin duda es mi conciencia quien me recuerda que la he traicionado. Se que quizás no tengamos algo serio y que nuestra relación es alco complicada, pero hoy al verla me sentí tan mal. No por ella. Si no por mi. Me sentí mal al saber que la he tratado de lo peor. Le quite su virginidad y lo hice sin pudor. Fui cruel y despiadado con ella. La trate de lo peor y aún así e

