Una vez que jordan dejo de besarme, el me veía con una sonrisa, pero por mi parte lo veía con terror, el alfa no me había besado pero si su beta, si el se llegaba a enterar me mataría, hacía poco iba a ser él a quién yo hubiera besado, me sentía mal, como si lo que hubiera hecho estuviera mal
- yyyy... ¿cómo te sientes? ¿Mejor? - no sabía que decir, más que bien era horrorizada
- necesito descansar sabes...
- ahhh sí, claro, disculpa, si me necesitas puedes llamarme - al decir eso sonreía, así que sin decir más asentí y de paso el salió; cuando por fin me encontraba sola me acosté, pensando en todo lo que había pasado, pero aún más no tardó el sueño en alcanzarme.
Cuando desperté me encontré con que Jordan estaba a mi lado abrazandome, no me había percatado de cuando había llegado, pero de lo cerca que se encontraba su cara de la mía, se me puso como un tomate de lo avergonzada que estaba; mire para todos lados para safarme, pero simplemente no me dejó, me agarró de la cintura cosa que no pudiera moverme, lo cual era un poco incómodo
Ya habían pasado unos minutos, y yo seguía sin poder moverme, hasta que escuche que la puerta se habría, con gran sorpresa me di cuenta de que era el alfa, la verdad no me atrevía si quiera a verlo a la cara, así que me metí más entre las cobijas
Pasaron unos minutos y no hubo ruido alguno, así que saque mi cabeza y él todavía se encontraba ahí; aunque tratara no lograba ver sus ojos, pero si podía sentirlos sobre mí
- ¿te encuentras bien? - eso era lo único que iba a decir?, Se acercó con cuidado a la cama, sentándose en el lado en el que yo me encontraba
- sí, gracias - seguía con la cabeza sumergida entre las cobijas, a duras penas mi voz era audible
-¿quieres comer algo?
- sí, la verdad si
- entonces vamos - me hizo una seña con la cabeza, pero yo seguía inmobil, no sabía cómo decirle que debajo de aquellas cobijas se encontraba jordan abrazandome - ¿qué tienes? - sin decir más se acercó y levanto las sábanas encontrando a jordan, su mirada cambio de forma instantánea, su mandíbula se encontraba ligeramente apretada
- yo... Puedo explicarlo - sin decir algo más, el alfa quitó la mano de jordan, este se movió un poco para luego darme la espalda, el alfa me levanto y salimos; el frío se calo en mis huesos, había que decir que por la herida solo llevaba un vestido que no era para nada largo
Entramos a la cocina y el alfa me dejó en una de las sillas de la isla
- bueno dime qué quieres comer y te lo preparo - su tranquilidad me sorprendía, no me estaba tratando mal y era algo que me impresionaba
- la verdad, no tengo la menor idea... - luego de decir eso, se acercó al lugar donde yo me encontraba y me miró directo a los ojos de manera inquisitiva
- ¿cómo terminaste en ese estado? - estado? Habla de golpeada? Se había herido la cabeza y no recordaba nada? - Jordan - ahhh... Eso tenía más sentido
- no lo sé, yo - en un rápido movimiento me agarró de la muñeca y me acerco más a él
- ¿no lo sabes? Que curioso parecias muy cómoda
-¿Cómoda? No podía salir, cuando tú te fuiste el llegó y - y era mi fin, lo había dicho sin pensarlo
- llegó y... ¿Que pasó? - si quería seguir con vida no podía decirle que había besado a su beta, pensaría que solo quiero sacarle información - ¡Dímelo Makeyla! ¡¿Qué pasó?!
- el... El y yo... Nos besamos - al decir eso, su agarre en mi muñeca intensificó - puedes soltarme, me haces daño - puse mi mano encima de la de él para quitarla, pero no podía, a este paso si seguía subiendo su nivel de fuerza me la partiría
- ¿te gusto?
-¡¿Qué?!
- eres sorda, ¡¿qué si te gusto que te besara?! - no sabía que responderle, tenía miedo, no es que me hubiera gustado sino que jordan se encontraba en la entrada a la cocina
- sí, responde ¿te gustó? - al decir eso, el alfa se dió la vuelta, parecía que ambos se mataban con la mirada, pero ninguno de los dos se atrevía a moverse; pero llegó un punto en el que ambos me vieron esperando una respuesta
- lo siento, pero no sentí nada, solo me tomaste desprevenida y adolorida
- largo jordan - el alfa lo demandaba con una voz tranquila pero imponente, haciendo que él asintiera y sin decir más se fuera
El seguía sin soltarme, así que de un jalón me hizo bajar de la silla y caminar, ¿a dónde? No sabía, pero otra vez me volvía a doler el abdomen.
En cierto punto el alfa se detuvo, yo voltee a mirar y había una puerta, el simplemente se acercó y la abrió dandome luego espació para poder entrar, y así lo hice, miraba para todos lados, aunque las luces estaban apagadas, las ventanas tenían una tenue luz que les otorgaba la noche, así que logré divisar una estantería con libros, un escritorio el cual poseía su silla; cuando él prendió la luz logre ver todo con mucha más atención, las paredes eran de un color oscuro, las repisas de la biblioteca eran en madera caoba, lo cual le daba un toque más rústico a la habitación, y fue como si todo volviera a mi mente, aquí el alfa me había descubierto, el miedo se apoderó de mí y con suaves pasos empecé a retroceder
- ten- él me había entregado un libro, lo mire por unos cortos segundos, que haría? O cuáles eran sus intenciones realmente, pensando en esto baje mi mirada al libro que se posaba en mis manos y sin más lo solté, mirándolo desconcertada- te pertenece
- ¿Me pertenece?- al decir eso su rostro se volvió sombrío, como si ocultase algo
- era de mi madre, cuando una bruja muere el libro no puede ser abierto, por nadie más, esperaba a que tú pudieras hacerlo para ver su contenido
- osea que ¿quieres que lo habrá para tu propio beneficio?
- te dije que tenías que pagar tu vida con algo, así que házlo- por lo menos no me pedía otra cosa; me agache con la atenta mirada del alfa puesta sobre mí, lo alce y me dispuse a sentarme, no sin antes preguntar
- puedo sentarme?
- sí, no tengo problema alguno
Mientras el decía eso yo miraba el libro, era igual al mío solo que la cerradura era diferente, necesitaba la llave
-la tienes?- al decir eso él se quedó con cara de intriga - la llave, ¿la tienes?- volví a decir cosa que él está vez comprendiera lo que le decía, pero el simplemente negó con la cabeza - bien, entonces no esperes que lo habrá
- utiliza magia
- tú mismo lo dijiste el libro se cierra y solo es abierto por la bruja que lo hizo, este libro no te pertenece y tampoco a mí- me levanté de la silla pero al hacerlo él apareció en frente de mí- ¿algo más que quiera alfa?- al decir esto el se quedó mirándome a los ojos, como si estuviera analizando la situación, buscando si lo que le decía era cierto y de que en verdad no podía abrir ese libro, pero al parecer en aquel procesó se dió cuenta en el estado en el que me encontraba así que me volvió a sentar, no podía quedarme mucho tiempo parada y el lo comprendía.