—¿Por qué estás tan a la defensiva conmigo? Solo dije lo que pensaba. —Es que me desespera que seas tan ingenua al creer que el Diablo va a cumplir todos tus caprichos. Si quieres estar con él, debes saber muy bien la clase de hombre que es y acostumbrarte a su vida. Él no dejará cosas para estar contigo. —Ya no me interesa nada de él —corto su sermón—. Entre él y yo ya se terminó lo que sea que haya habido entre nosotros. —Es lo que te digo, Lillie, tienes que madurar y dejar de hacer berrinches. No porque no te conteste tus estúpidos mensajes o llamadas de novia tóxica vas a dar por finalizada su relación. ¿Qué le pasa? ¿Por qué me dice esas cosas? —¡No soy ninguna tóxica! —Levanto la voz—. Esa es mi decisión y punto. Dentro de poco me iré del país, y si él regresa aquí, no me encon

