Lillie A pesar de todo, no quiero marcharme. Tengo casi una vida aquí. Es difícil acostumbrarse a otro ambiente y más a otro país. —Madre, no puedo. Sabes bien que tengo una vida aquí, y no es que no dejaría todo por ti, sabes bien que sí lo haría, pero no puedo hacerlo ahora. Aún me falta un mes para terminar el semestre. No puedo pedir cambio, no me lo darían —argumento con rapidez. Quiero que sepa por qué no me puedo ir, ya que no solo es por eso. —Lo sé. Esto tardará un poco más. Da tiempo a que termines el semestre y hagas el trámite del cambio. Ya lo hablé con tu hermana. Si me tengo que ir un poco antes, Lionel… —Le echa una mirada rápida. Parece como si no estuviera ahí, pero aún sigue en su sitio, solo que en silencio, sin dejar de ver el infinito por la ventana. Sin embargo, c

