En mí vida anterior, yo espere ser seleccionada, y no quise rendir porque decía que mí apellido era todo, pero que equivocada estuve, este año voy a rendir y voy a a buscar a mis amigos, mejor dicho a mí familia.
Estar a cargo de esta bestia de niñera, no es nada bueno, o a lo mejor si, me hice independiente, porque aprendí todo sola, ella se gasta la plata que le pasan por mí, y escoje a la mejor comida para ella y la sobra me la daba y bueno ahora da a mí.
Y si es que me sobraba, en cuánto a los caballeros que me tienen que cuidar, ellos se la pasan en el bar, y se olvidan de mí.
Ellos, no sirven para nada, y si no me gusta, tengo que salir a cazar.
Me tocó el peor de los castillos, estos se cae a pedazos, de mí parte porque la de ellos están demasiados perfectos.
Ahora que me miró los brazos, me acuerdo que fui una niña que la paso mal, a nadie le importaba si se iba, o pasaba hambre.
Mis reglas eran claras, molestar lo menos posible y hacer respetar el apellido que se me dió, porque desde que nací madre no quiso verme, y mucho menos padre.