En la academia, donde voy a ir es maravillosa, es mí hogar estar ahí cambio mí mundo.
Esta ves, haré que valga la pena, no miraré atrás, y buscaré a las personas que mataron a mí y mis amigos.
En cuanto a lo demás, bueno como dije, los lazos familiares no van conmigo, y no voy a dejar que esos bastardos vuelvan a humillarme.
La verdad, que en estos momentos ya tengo seis años, y voy rumbo a la academia a hacer la prueba, porsupuesto que practique mucho, pude canalizar mí Ki interior, que porsupuesto con práctica se pudo lograr, tengo aquí las heridas que mí niñera me hizo con el látigo, porsupuesto que le devolví la gentileza, antes no lo había hecho pues, no sabía nada de la vida, y fui una simple sumisa, pero ahora, ella sabe lo que es el dolor, lo cual no va decirle a mí familia.
Se preguntarán, ¿como es que me estoy yendo a la prueba con tan solo seis, años?
Bueno, como mis querido padres no les importa nada de mí, ellos ven mí nombre, y firman no más, mejor dicho sus empleados colocan los sellos.
Yo llene los papeles, me infiltre en la oficina de el mayor domo, y puse los sellos correspondientes, en los papeles de la academia, y aclare que ellos no podían asistir a ninguna de mis reuniones y que si me pasaba algo, dejarían que el colegio se hiciera cargo.
Por lo tanto, esto quiere decir, que no van a informarle nada de mí, lo cual es un alivió, y por último aclare, que voy a entrar haciendo la prueba de la academia y que solo iba a usar mí nombre.
Lo demás, porsupuesto me escape, mí niñera está de vacaciones al igual que mis guardias, y yo bueno, también lo estoy.
Porque me estoy dando el mejor regalo de cumpleaños, voy hacer lo que más me gusta.