Olivia Sus labios se sentían tan suaves, eran tan adictivos que no podía dejar de besarlo a pesar de que las personas pasaban y sabía que nos vería con desagrado. Pero vamos, habia extrañado tanto su cercanía que necesitaba aprovechar cada momento que teniamos juntos, además no sabía de que se sorprendía la gente si era más que claro que este lugar en las noches se convertía en la ciudad de los pecados por todo lo que se vivía aquí, un beso no era comparado con todo lo que pasaba en este lugar. —¿Comiste bien hoy? — pregunto mientras tomaba mi mano y caminábamos por el lugar, la noche estaba llegando y los rayos del sol se veian en el horizonte dando un atardecer espectacular, o al menos asi me parecia a mi ya que el hombre que amaba estaba a mi lado —Solo un sandwich en la universidad

