Carolina Gael era apasionado, dedicado y me hacía sentir tan bien que no sabía cómo reaccionar ante todo lo que estaba experimentando, me sentía amada y eso era genial, porque sentía que sus palabras eran sinceras, pero no se lo pondría fácil, debía demostrar que estaba arrepentido y yo debía asegurarme que Gael no me fallaría nunca, porque le estaba entregando mi corazón, cosa que nunca había hecho con nadie. Lo que no esperaba era que tocaran la puerta durante la madrugada, no nos permitían dormir y yo comenzaba a desesperarme, Gael había ignorado las llamadas de Paloma y algo me decía que la que tocaba la puerta era ella, por eso no dude en vestirme e ir a abrir la puerta, cuando lo hice Paloma estaba frente a mí, parecía que había estado llorando, pero su rostro cambio por completo a

