CAPÍTULO II CENICIENTA —¿Estás segura de que este es el lugar de la presentación? — El asistente de Luba miraba con cautela hacia ambos lados de las calles mientras conducía e incluso había disminuido la velocidad. Aquella zona en la que se encontraban era de los barrios más inseguros de la ciudad. —Es la dirección que me dio Vlad— Luba prestaba menos atención en el sitio que su asistente, estaba concentrada mirándose en el espejo, revisando que ya no quedara rastro del enorme chichón en su frente y que unas semanas atrás se había hecho. Cada vez que se veía en el espejo recordaba el bochornoso incidente, ojalá los recuerdos de aquello hubieran desaparecido también de su cabeza; pero no fue así, la joven constantemente era traicionada por su mente y revivías ciertos detalles d

