Firme los documentos otorgados por el Doctor, pedí a magnolia que trajera los útiles necesarios para la estadía de mi hermana. No me movería de aquí hasta verla despertar. Preparan la sala de operaciones y la veo pasar en la camilla, su rostro palidecio, estaba irreconocible. Me acerque a su lado y tome su fria y delgada manito. -Alaska estará todo bien, debes ser fuerte. -Tengo miedo.-Dijo con voz ronca. -Tranquila. Estaré contigo en cada segundo, resiste por favor. -No te dejaré hermano.-Curva una sonrisa débil. -Ni yo a ti pequeña. Estaré aquí esperando por ti. -Te quiero Luke. Nuestras manos se liberan e ingresan con ella. Confío en que lograra salir victoriosa de su operación. Horas eternas, magnolia ya tenia todo y nos habíamos dedicado en acomodar la habitación para Alaska

