POV: Moira Fraser Ubicación: Residencia Fraser, México (Dos semanas después del funeral) La casa olía a flores marchitas y a silencio. No era un silencio pacífico, de esos que invitan al descanso, sino uno denso, pegajoso y estático, como el aire antes de que un huracán toque tierra. Era el sonido de cinco personas conteniendo la respiración, esperando despertarse de una pesadilla que sabíamos que era eterna. Habían pasado dos semanas. Catorce días interminables desde que dejamos una urna de caoba pulida en una capilla fría de Palermo, al lado de los desconocidos que resultaron ser sus padres biológicos muertos. Todos estábamos exhaustos. No era un cansancio físico; era una fatiga del alma, una erosión lenta provocada por el llanto y la incredulidad. Tratábamos, torpemente, de seg

