Había pasado la semana. Era de mañana. Estaba yendo hacia el comedor, para desayunar. Iba refregándome los ojos y no podía dejar de bostezar. Aún tenía algo de resaca del fin de semana. Salimos con Derek y dos preciosuras. Al ir acercándome al comedor, oigo una risa extraña provenir de adentro. Entro al comedor y veo a mi padre junto con Jeff. Vi, por un segundo, el reflejo de una sonrisa, en la cara de mi padre. Debo haberlo imaginado. Ambos me miran. - Martín no podrá llevarte, lo haré yo. - dice mi padre. - Bien. - digo sentándome en mi lugar. Suena su celular, lo contesta y sale del comedor hablando. - ¿Estoy oyendo fantasmas o era él quien reía? - digo extrañado con sarcasmo. - Le conté mi chiste del café. - dice Jeff sonriente. - Nadie se ríe con tu chiste del

