—"Está hecho"—texteó Jaiden, y yo reenvio el mismo mensaje a un número cualquiera, bueno, más bien de alguien pero que planeo que signifique un cualquiera.
"Tengo este número y no tiene chips de rastreos ya que es muy viejo, por eso solo podrás mandarme textos" —me decía Finn la última vez que lo vi en el búnker antes de despedirse. Tomé entonces el papel y lo llevé hecho un bollo todo el camino de regreso.
A veces, cuando pienso en Finn, suspiro.
—Tienes cara de enamorada —comentaba mi madre en la cena.
—Tienes razón, ¿mi hija tendrá novio nuevo? —agregó mi padre siguiéndole la corriente.
—No existe tal cara, ustedes se la inventan para preguntarme sobre Jaiden.
Mis padres son un horror mintiendo, pero la realidad es que sé que me espían y que esperan que les cuente las cosas primero. Quizás lo peor era no poder decirles la verdad.
—¿Entonces lo hemos investigado en vano?
—Probablemente. Dios, siempre estamos un paso atrás—respondió mi madre a la burla de mi padre.
Sé de todos modos que no apoyarían que me involucre con Finn, y dada su genética con padres que divagan con vivir en plena guerra, pues no los culpo. Jaiden en cambio es el típico chico que todos los padres quieren para sus hijas, lindo, educado y de familia adinerada. No es que no me guste Jaiden, supongo que lo he visto de una manera egoísta al usarlo para salvar a Finn. Pero si ayudar a Alone significaba hacerme novia de Jaiden, lo haría.
—Por ahora solo somos amigos.
—Está bien darte tu tiempo Sky, después de todo lo de Chris y Valentine ha de ser muy duro—esbozaba mi padre.
Ahora que lo pienso, he estado tan ocupada con lo de Finn que me he olvidado de que Chris y Valentine me jodieron, y también me doy un poco de lástima por la imagen que debo estar dando, pero antes de que lo pensara profundamente, Jaiden me está llamando.
Me dirijo para hablar a solas en el baño y mis padres me sonríen a la par como si les estuviera dando lo que quieren, un novio para su hija que un patan promedio le ha puesto los cuernos.
—¿No puedes hablarme en clases como te dije?
—Pensé que sería mejor si te lo dijera por aquí.
—Bueno, venga.
—¿Sabes quien acaba de hablarle a la mismísima soledad?
Entendí la referencia y creo que Jaiden supo enfrentarse a la adversidad, porque siendo honestos, cualquiera podría estar escuchándonos.
—No lo sé Jaiden, todos estamos solos.
—Valentine nunca está sola.
Cuando escucho su nombre me pregunto que haría Valentine usando Alone. Después de todo, ella siempre ha dicho que la aplicación era para vírgenes.
—¿Podrías llevarme los apuntes impresos de Química mañana? —le respondo y sé que mis padres me oyen. También sé que Jaiden lo entendió porque cortó la llamada.
Al día siguiente tenía la conversación impresa en clase con Jaiden, pero lo de Química era mentira, no tengo esa clase.
"Valentinewof1997: ¿eres tú el que me ayudó con la lista del video?
Alone: sí. Pero no la querías.
Valentinewoff1997: eso fue un apuro. Mis padres vieron el video y querían que suspendieran a todo el instituto.
Alone: ¿y porqué debo creerte?
Valentinewoff1997: porque me gusta alguien del instituto y no hubiera hecho nada para perjudicarlo, pero lo hice.
Alone: ¿Chris o Dylan?
Valentinewoff1997: vaya información, pero Chris es un equis y Dylan está en asomo a la castidad por sentirse culpable por la chica muerta. Me gusta Jaiden, ¿ok?"
—¿Me muestras esto para saciar tu masculinidad? ¿Cual es el problema con que le gustes a Valentine? —espeté.
Jaiden vuelve a insistir pero apunta con el dedo índice a una parte en específico.
"Valentinewoff1997: sé por los frikis del cole que te interesa Scarlett. Y a mi me interesa Jaiden. ¿No puedes inventarte algo sobre ella?
Alone: yo no invento cosas.
Valentinewoff1997: Ok, pero Scarlett nunca le ha tocado un pelo a Chris porque tiene VIH. Lo sé porque era su amiga. Si mañana no se entera todo el mundo entonces sabré que tienes favoritismos."
—Que desgraciada—farfullé.
—Lo sé, está probándonos —adhirió Jaiden.
—De todos modos ni el mismo alone hubiera esparcido un chisme solo por serlo.
—En realidad, sí lo hizo. Deberías ver el historial por ti misma.
—¿Acaso tu lo has hecho? —suscité.
—Claro. No confío en ese sujeto. ¿Creías que me haría pasar por él sin saber como opera?
—No te creo. Finn no es una mala persona.
—Si tu lo dices. Pero recuerda que él hizo el trabajo sucio y todos los del instituto aparecen ahí, menos él. Y él tampoco sabe qué son mentiras y qué no, porque él no está aquí.
Dicho esto, Valentine pasa frente a nosotros mirándonoslo de arriba abajo, siento por un momento que realmente lo sabe, que sabe de Finn, de nosotros. Pero ella cambia la cara cuando al salón entra Chris. Valentine esquiva la mirada hacía sus libros, como si estudiara. Pero hemos compartido lo suficiente para saber que ella no estudiaría ni de coña.
El problema era una encrucijada. Estaba claro que no podría esparcir el chisme de que estoy enferma, pero tampoco podría estar siguiendo sus órdenes. De alguna manera u otra, debía perjudicarme a mi misma para salir de ésta. Y creo que tenía una idea.
—Chris —dije acercándome en el receso.
El mismo, se voltea casi como si no hubiéramos salido nunca y como si le sorprendiera inclusive verme.
Jaiden nos ve a lo lejos y puedo notar su mirada penetrándome la espalda. No sabe lo que haré y al decir verdad, yo tampoco.
—Sky —respondió sin dejar la sorpresa.
—Sabes, después de todo lo que sucedió entre nosotros...—comencé a decir mientras miraba de reojo a Jaiden —.Al final, nunca hemos acabado las cosas...
—¿A que te refieres? —preguntaba con extrañeza.
—Pues, quiero decir que quizás no es necesario que terminemos tan mal. Digo, podríamos quedar y volver a lo de antes. Huh, si te apetece, claro.
Valentine se ha unido entre los espectadores y también puedo sentir como ha clavado la mirada. Chris también nota su presencia, y quizás por ello es lo que hace a continuación.
—Claro, te escribiré. Como en los viejos tiempos eh...
Yo asentí con la cabeza levemente y volví a mi asiento al que rápidamente acude Jaiden en búsqueda de una explicación.
—¿Que ha sido eso?
—Estoy intentando humillarme con mi ex para que me rompa el corazón nuevamente y tener algo que Alone pueda esparcir.
—¿Estás loca? —replicó —.De todos modos eso no asegura que no sospechen de ti.
—Por favor, nadie, absolutamente ninguna mujer quiere por voluntad propia ser humillada con un ex que le ha puesto el cuerno. Claro que luego de ello nadie sospecharía de mí.