Estamos a mitad de la semana y estoy muriendo de ganas por seguir durmiendo y más porque hoy es Halloween y mi cumpleaños. Me acomodo nuevamente bajo las sábanas, después de apagar la alarma de mi teléfono, el cual estaba debajo de la cama… «No recuerdo en qué momento me quedé dormida, pero supongo que fue mientras chateaba con Mason». De repente se abre la puerta de mi habitación y entra Romi con un pequeño bizcocho en su manos, con una vela prendida y una sonrisa de oreja a oreja. —¡Feliz cumpleaños a la mejor amiga que puede existir en el planeta! —grita emocionada y suelto una risa nerviosa por ese recibimiento que me da. —Definitivamente la mejor amiga del universo, eres tú —le contesto, mientras me siento en la cama. Ella me entrega el bizcocho y empieza a cantar el “Happ

