La fiesta siguió transcurriendo con normalidad, en un ambiente muy agradable. En un momento de la noche no podía apartar mi vista de Cassian, que se encontraba a poca distancia de mi, en cuclillas, hablando con Izan y Kai. Los dos pequeños, no le quitaban la mirada de encima, mientras reían de lo que sea que Cass les contaba. Él también llevaba una sonrisa en su rostro y ese brillo en sus ojos oscuros. Tengo que admitir que me conmovió y removió algo dentro de mi. En parte me gustaría verlo como padre. Estoy segura de que pese a los padres que él tuvo, sería uno increíble. El unico problema es que yo no encajo en eso. Él se percata que lo estoy observando. Se para y se acerca a mi. - ¿Bailas conmigo? - me pregunta, extendiéndome su mano. - ¿Lo dices enserio? - pregunto divertida.

