Elena - ¿¡Cómo te atreves a hacerme pasar semejante verguenza!? - exclamo molesta, mientras descendemos por las largas y angostas escaleras de la entrada al hotel. - ¡No sabíamos las intenciones de ese hombre! - responde Nikolai. - No hables en plural, cuando solo eras tú. - continúo diciendo muy enojada. - Si, porque al parecer yo era el unico que se encontraba en guardia está noche, los demás estaban ebrios. - ¿En guardia? ¿De que diablos hablas? - Arwen nos encargo de que te protegiéramos. Y eso estaba haciendo. Me detengo y me giro hacía él. - No necesito protección, mucho menos la tuya. - respondo con fastidio. - Claro que si. Los otros saben defenderse, tienen entrenamiento. Tú y Benedikt son el blanco fácil. Él lo tiene al gringo de dos metros a su lado, tú tendrás qu

