Capítulo corto, pero *** Cuando salimos del restaurante decidimos caminar un rato por Manhattan en lugar de subirnos al auto de vuelta al departamento. No se bien en que momento pasó, o quién tomó la iniciativa, pero vamos tomados de la mano. Y confieso que me gusta. Regresamos y al entrar al departamento, me acerco a su rostro y dejo un beso en su mejilla. - Gracias por... - no termino la oración que coloca sus manos en mi cuello y me atrae hacía él, uniendo nuestros labios en un beso. Me aparto. - Peter... - comienzo a decir. - Ya no puedo contenerme, Arwen. - me interrumpe. - Y no quiero tampoco. - ¿Estás seguro? - pregunto. - No quiero arrepentimientos luego. - Fui un idiota, y uno muy grande. - dice, mirándome con firmeza. - ¿Cómo podría arrepentirme de estar contigo? T

