Estamos tan solo a una semana de la boda. Y ya tenemos todo listo y en marcha. Creí que no estaría nerviosa, pero conforme pasan los días comienzo a alterarme un poco. Aunque por supuesto que no lo demuestro, porque el novio se va a alterar más de lo que ya está y no quiero que tenga una gran huida al estilo Carol. Se que es normal y ese día cuando vea que ya esta todo en orden se me pasaran estos nervios. Es tarde en la noche, cuando estamos con Cassian cenando solos los dos en el comedor. Los demás están con el tema de la mudanza, así que en estos días casi ni los vemos, salvo por la mañana cuando estamos en la morada. - Es extraño tener la casa tan en silencio. - digo. - Lo sé, hay mucha paz. - sigue Cassian. - Me gusta. - Cass... - ¿Me vas a decir que a ti no? Meneo la cab

