Con Peter nos adentramos en la biblioteca de la casa. Una vez allí dentro nos quedamos observando en silencio, sin apartarnos los ojos del otro. Él también ha adquirido ese aire de madurez, aún más por la forma en la que se viste, con esos trajes elegantes y su aspecto que refleja que no tiene nada fuera de lugar. Es la imagen de un hombre que tiene su vida en orden. Pero ¿Su cabeza también estará así? Me acerco a él, y noto que traga con nerviosismo, sin apartarme la mirada fija. Cuando quedo frente suyo me invade ese aroma a perfume y loción, que sigue siendo el mismo. Aunque él no sigue siendo el mismo para mi. - ¿Me has hecho venir hasta aquí solo para observarme? - pregunto luego de un prolongado silencio. - Si. - responde en un susurro, haciendo que me sorprenda. - Nunca...

