Y sobrevivimos a nuestra primera noche viviendo en el nuevo lugar. A Viktor se le fue la mano con la decoración. La casa parece más una tienda que vende adornos navideños, que una casa que se prepara para las festividades. Aún así todos nos quedamos callados y lo dejamos ser, porque pedirle que quite un poco de adornos sería como decirle a un niño que no existe Santa Claus. Aunque tengo mis dudas con respecto a si está enterado o no de ese hecho. Con Viktor nunca se sabe. Él, Mason y yo cenamos pizza que pedí, juntos, sentados alrededor de la mesa de la amplia cocina. Alanna se hizo la dura y no quiso cenar con nosotros. Cassian y Nikolai se fueron por la tarde y no regresaron hasta muy tarde en la madrugada. Escuché a Cassian entrar a la habitación, tomar algo y volver a salir. No r

