Jason se para y me tiende la mano, la tomo y nos acercamos a mi ventana, delicada y tiernamente él toma mi rostro y me mira con calma, con detenimiento, cómo si quisiera guardar este momento para siempre en su memoria. Este es el fin a algo que nunca fue, el fin a algo que nunca empezó, quizá solo lo que viene después nos dará la razón, pero ahora, el sentimiento duele. El alma puede partirse para que una mitad quede contigo, pero la otra mitad se irá para siempre con el ser amado. Es como esa leyenda que ronda por ahí, la leyenda del hilo rojo... "... todos nacemos con un hilo que nos une a un ser especial, un ser al que estamos destinados a conocer, más no a quedarnos con él. Ese hilo se puede tensar o soltar, pero jamás romperse. Nacemos destinados a alguien más, un amor puro e inco

