-Entonces aparecí en un buen momento -sonrío. -No, apareciste en el peor momento de mi vida, y lo agradezco. Suspiro y empiezo a acariciar sus cejas logrando causarle sueño. Es increíble ver la facilidad para dormir que tiene, aunque lo haya hecho toda la noche. Acaricio de punta a punta sus ojos tratando de no posar tanto mi dedo índice para lograr un efecto de caricia suave. Me sonríe, sabiendo que le gusta. - ¿Harás esto siempre? - ¿Hacer qué? -Esto, lo de amarme. ¿Lo harás? -… Lo haré hasta que el tiempo lo permita. -Si el tiempo permite quedarte para siempre, ¿te quedarías? -Si el tiempo lo permite sería un regalo, me quedaría sin pensarlo dos veces. - ¿Estarías a mi lado si…? -Nayan -lo detengo-, solo duerme, ¿sí? -oprimo una mueca de dolor en mi rostro para tratar de dar

