Ya eran para entonces la cuatro de la tarde Duke y Prince los perritos y Simba y Mufasa los gatitos corrían por la casa como si supieran que ese era nuevo hogar, Tanya se imaginaba que en el verano Duke y Prince saltarían a la piscina sin problemas, justo acababan de instalar tres árboles para gatos en diferentes lugares de la casa dos cajas de arena que se limpiaban solas, cunas para los cuatro por diferentes lugares incluso unas bastante grandes donde pudieran estar los cuatro, Carmencita organizaba un lugar en la cocina donde poder tener solo la comida de ellos, y mientras Chris en un momento abrazó a Tanya preguntándole si ya se sentía mejor suena el timbre. —Creo que ya llegaron —dijo Chris. —Ahora si estoy nerviosa —respondió Tanya. —Amor no te preocupes te aseguro que te van a

