“El sexo con amor es la cosa más grandiosa de la vida. Pero el sexo sin amor tampoco están tan mal.” Mae West ========== —Ven —le dijo a Marizza. Se sentía el hombre más poderoso del mundo, sintiendo placer con dos mujeres que le hacían hervir la sangre. Ella le sonrió con aire de suficiencia. Se veía muy bonita con los ojos brillantes, la cara sonrojada, los labios hinchados y todo era causa del sexo. Volteó la mirada y vio a Abby, que todavía no se había recuperado del todo, del orgasmo que solo él le había podido dar, y saber eso lo encendía más. Seguía duro como una vara de hierro. Marizza lo miraba anticipando lo que vendría, solo que no era lo que ella esperaba. —Voltéate —le mandó. Ella obedeció la orden justo como él lo quería. Sobre sus manos y rodillas, la tomó fuertemente

