Capitulo 4

1032 Palabras
Acompañe a Ryder a la cocina, para que me dijera lo que quisiera decirme. —Dime—le pedí. Me preocupaba demasiado lo que estaba pasando, me daba demasiado miedo a que me dijera algo haciendo que nuestra amistad se rompiera, me gustaba mucho Ryder peor mi amistad con él era algo que me importaba bastante más que lo que pudiera sentir yo mismo, me importaba más mantener la amistad, me importaba mucho más mantener la amistad, mantener esa relación, esa relación de amistad, que una posible relación de amor. —Quiero hablar de lo que ha dicho Cameron—me dijo. Le miré en silencio. No había asumido aún todo lo que había pasado, todo lo que Cameron había dicho, no es que fuera algo que me esperara, que Cameron, el exnovio de Ryder comentara que estaba enamorado de otra persona, de mí, su mejor amigo, de que estar con él era como un mecanismo para olvidarme, como esa frase echa que dice, un clavo saca a otro, pero no creo que esto sea así, no creo que sea una opción, estar con una persona que no quieres, que igual te atrae, pero nada más, no creo que sea algo justo. —No hace falta que me aclares nada—le avise. Ryder se apoyó en la encimera y me miro. —Hace mucho que somos amigos—comento. Me cruce de brazos y le mire. Mi familia era rica, era la empresa más importante en lo que a coches se refería, generábamos demasiado dinero al día, nuestros motores, nuestros modelos siempre eran los mejores y los que todo el mundo quería, mientras tanto, la familia de Ryder era la mayor empresa de tecnología del mundo, ellos creaban los mejores chips y cosas tecnologías, nuestras familias eran bastante amigas, ya que hacían negocios juntos, por lo que somos amigos desde que nuestras familias empezaron a hacer negocios juntos, Dylan era el más disperso, sus padres eran unas de las personas más influyentes del mundo y quienes tenían una empresa de marketing demasiado poderosa, eran las personas a las que acudirías si quieres que algo se sepa, pero también si quieres que algo no se sepa. —Soy gay, pero eso no significa que me gusten todos los hombres—aclaro. Le miré. —Lo sé— dejé claro. Yo estaba en el mismo punto, la gente se creía que las personas que no entraban en la norma de lo que la debían ser una sociedad, eran raros, unos adictos al sexo, unas personas de las que debería alegar a sus hijos, cuando Ryder dijo que era abiertamente gay, muchos clientes de su padre pidieron que no estuviera en las reuniones, sentían que un gay se podía sentir atraído de cualquier hombre, sea de la edad que sea o sea como sea, y las cosas no son así, los hombres que les gustan las mujeres no les gustan todas, las mujeres que son atraídas por hombres, no les gustan todos, que te guste algo no significa que lo aceptes en todas sus formas, en todos sus aspectos, en todos los sentidos. —Quiero aclararlo porque parece que todo esto te ha afectado—me dijo. Le miré —Mi reacción no ha sido por lo que ha dicho, sino porque no me has contado las cosas—comente. Mi amigo me miro sin saber que hacer, no sé, las cosas son demasiado complicadas, las cosas son sencillas, pero al mismo tiempo demasiado sencillas, la amistad se basaba en la confianza, en hablar con tu amigo, puede que no dijeras todo, puede que no hablaras siempre, puede que incluso en muchas ocasiones puede que estés mucho sin hablar, pero al final y al cabo, era una persona que siempre estaba a tu lado pasara lo que pasara. —No era mi intención—aclaro. Le miré en silencio. —¿Por qué no me has contado que tenías problemas con Cameron?—le pregunte. Mi amigo me miro en silencio, creo que estaba intentando buscar las palabras adecuadas para decirme las cosas, pero creo que las cosas son sencillas, creo que no nos tenemos que complicar tanto, solo debe decir una cosa, explicarme las cosas y ya, decirme si todo lo que siente. —No teníamos problemas—. Le miré sorprendido, no me esperaba su respuesta. —¿Entonces porque has dejado a Cameron?—. Mi amigo me miro en silencio. —No me gusta más—comento y le miré demasiado sorprendido—Hubo un momento en el que Cameron me gustaba demasiado, pienso que ser la primera persona gay que conocí, me ayudo demasiado a descubrirme a mi mismo, y eso me gusto de él, pero ahora que sé quien soy, me he dado cuanta que no me gusta como debería hacerlo un novio—. Analice su explicación en silencio, me sorprendía que estuviera pasando por todo esto y no me hubiera contado nada. ¡Joder! Era su mejor amigo, y no había visto señales de su dolor, de que estuviera pasando por todo eso solo, sin pedir ayuda, sin que nadie lo viera, sin que nadie viera que lo estaba pasando mal, lidiando con su mal estar. —Lo siento—le dije y él me miro sorprendido—No quería que pasaras por esto sola—. Ryder me miro. —No es tu culpa, yo te lo debería hacer dicho—comento. Le miré. —No quiero que creas que me gustas por sus palabras—comento. Mire a mi amigo. —No pienso que te guste—deje claro. Me dolía que no le gustara, me dolía que dejara claro, eso como si gustarse de mi fuera algo demasiado malo, considero que era una buena persona, una gran persona, una persona que merecía ser amaba por lo que era, pero estaba claro que la persona que debía, que deseaba que me quisiera, no lo hacía, eso me dolía, pero era algo con lo que podía lidiar mientras fuéramos amigos. —Y aunque me gustaras, eres hetero—dejo claro. Me quede callado porque no sabía qué hacer o que decir, como responder a eso.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR