Capitulo 6

2378 Palabras
Ashton POV'S   Hacía unos minutos que Ángela se había despertado. Pero aún permanecía conmigo en la cama.   -Dame unos minutos, ahora vuelvo - me dijo posicionándose para levantarse de la cama, pero algo muy extraño ocurrió.   Vi como su cuerpo se tambaleó, tomó su cabeza entre sus manos y luego buscó de donde sostenerse para no caer. En menos de dos segundos me bajé de la cama y me posicioné detrás de ella colocando mi mano en su cintura y sentándola encima de mí. Tomó su cabeza entre sus manos y apretó sus ojos.   -Mírame Ángela - le dije algo asustado.   - Te ha pasado esto antes? - le pregunté mirándola.   No, yo quería responder. Solo miraba otro punto en la habitación.   -Estoy hablando contigo. ¿Desde cuándo te ocurre esto? - le pregunté serio   - I don't know. Me ha pasado desde hace mucho, pero es de vez en cuando. No te preocupes, ya pasará - fue lo único que me contestó como si no le importará.   -Desde hace mucho !? A que le llamas hace mucho. ¿Semanas? ¿Meses? ¿Días? - le pregunté exaltado.   -Meses creo - dijo sin mirarme.   -¡¿Meses ?! ¡O sea que puede ser que años! - le dije mirándola seriamente.   -Me enoja ver que no te importa tu salud! Me enoja ver como tú vida se va entre suspiros y ya se me pasará. Iremos al médico - le dije tomándola de las manos y sentándola en la cama mientras yo me ponía de pie.   -No iremos a ningún lado Ashton estoy cansada de los hospitales. ¡Entiende que cada vez que Jonas me golpeaba tenía que ir a parar al hospital! No quiero ir al hospital - se quejó subiéndome el tono de voz.   -Esto tiene que ver con él? ¿Verdad? Sabes lo que te sucede. Claro que sabes, el problema del asunto es que no haces nada y no te importa- le dije dándome cuenta de lo que ocurría, la miraba sorprendido al ver hasta donde llegaba su tan poca importancia por su salud.   -No es nada grave. ¡Tienes que entenderme! ¡Eres el único que lo hace! - me gritó derramando lágrimas y escondiendo su rostro entre sus manos.   Hale mi cabello entre mis manos en forma de frustración. Sus palabras me habían dado en mi punto débil y verla llorar me hacía querer correr a ella y abrazarla. Así lo hice.   Coloqué mis manos en su cintura abrazándola por detrás envolviéndola con mis brazos. Todo se me estaba saliendo de control ya que yo no era así. Yo era fuerte, que no me daba pena nada y ella hacía que todo lo que yo soy fuera a la manera de ella, como si me manejara a su antojo, pero en realidad no es así. Yo mismo estoy cambiando sin darme cuenta.   -Sólo cálmate por favor. Llamaré a Jacob, me dirá que tienes y no tendrás que asistir a un hospital, pero por favor no llores - le dije haciendo que me mirara con una voz suave tratando de consentirla.   Me miró con sus ojos aguados y su rostro mojado.   -Desde que Jonas empezó a golpearme yo odiaba la vida que tenía, así que dejó de importarme que pasaba conmigo, solo me concentraba en que nadie supiera lo que me estaba sucediendo, me maquillaba bien y me vestía a mi altura, entonces empecé a fingir sonrisas y que llevaba una vida feliz, cada vez que asistía a los hospitales me detectaban algo nuevo. Yo solo quería que mi vida acabara de una forma u otra - habló sin mirarme a los ojos.   -Qué?! ¿Es enserio? ¡¿Que padeces Ángela?! - me exalte mirándola sorprendido.   -Anemia - dijo sin mirarme.   -Anemia cómo? Hay muchos tipos de Anemia, hay Anemia sencilla, una Anemia que se puede convivir con ella y otras terminales, y las crónicas - le dije pidiéndole una explicación.   (…)   Ashton POV'S   - Tienes una anemia crónica Ángela.  Como me lo temía. La Anemia crónica es producto de una mala alimentación y la falta de hierro, por si no lo sabes puedes obtener un cáncer sino es tratada a tiempo - le habló Jacob seriamente.   Yo solo la miraba. Ya sabía que tenía y también sabía que haría. Ella permanecía en absoluto silencio.   -Cuantas veces has estado comiendo o cómo? - le preguntó Jacob   -Mmm... No soy amante de la comida, si comía dos veces al día era mucho - contestó simple y llanamente.   - Deberías de estar muriendo. Te faltan muchos nutrientes y vitaminas - le dijo Jacob   -Creo saberlo - le contestó   -Entonces?  ¿Qué piensas hacer? ¿No piensas luchar por tu vida? ¿Querer un tratamiento? ¿Comer más y con proteínas?  - le dijo   -Pienso cambiar - le contestó mirándome y luego mirando a Jacob   -Esa es la actitud Hermosa.  Eres una chica demasiado bella, con unos ojos perfectamente hermosos que nadie quiere que se apaguen y se cierren.  ¡Así que vamos a cambiar de actitud!  No quiero que te suceda nada malo. Te diré un secreto - le dijo a Ángela y le susurró no sé qué en el oído.   Sentí celos por unos segundos al ver como Jacob alagaba a Ángela.   Ángela sonrió luego que Jacob le susurrara lo que tanto quería saber.   -Seré tu doctor personalmente de ahora en adelante.  La lista de las pastillas y la comida que tienes que ingerir la tiene Ashton - le dijo con una amable sonrisa a Ángela.   Yo los miraba a los dos con los brazos cruzados seriamente.   -Gracias - le dijo Ángela con una media sonrisa.   -Vendré la próxima semana a ver cómo vas - le dijo serio, metió todas sus cosas de doctor en su maletín y se preparó para irse.   Me miró.   -Quisiera quedarme, pero tengo que trabajar.  Hermano te digo que la lleves despacio.  No te ves contento con toda esta situación.  Yo tampoco lo estaría, pero se solucionará y sé que sabes todo a la perfección.  Nos vemos, cuídate - me dijo, luego se despidió de mi con un abrazo de hermanos como nuestra costumbre.   -A ti también hermosa, Cuídate - se despidió de Ángela y se marchó.   Nos quedamos solo Ángela y yo en mi despacho, a solas.   Me miró.   -Escúchame bien Ángela.  No voy a bromear. Todos los días desayunaremos juntos, comeremos juntos y cenaremos juntos.  Sin importarme si tienes ganas o no. Si te gusta la comida o no. Te tomarás las pastillas y seguirás el tratamiento - le dije hablándole con seriedad.   Me miró y asintió con su cabeza sin mirarme.   -Puedo irme ya? - me preguntó   -No, es hora del almuerzo.  Vamos a comer, así que sígueme - le dije   -Está bien - contestó algo desganada.   Caminamos hacia el comedor y allí nos sentamos los dos.   Las muchachas de servicio ya habían colocado la mesa.   Habían servido camarones con salsa agridulce y pasta, también había arroz amarillo con carne de cerdo y ensalada acompañado con un jugo de naranja.   Los dos nos servimos.  Ella la pasta y yo el arroz con el cerdo y la ensalada.   -Come, aunque sea un poco de ensalada, te hará bien para la Anemia.  Al igual que el jugo de naranja por las vitaminas - le dije mirando lo poco que se había servido en su plato.   -Una niña de cinco años come más que tú - le repliqué   -Me alegro por esa niña - dijo sarcástica.   Nos miramos los dos a los ojos, podía notar en sus ojos ese enojo leve y ella podía notar mi enojo nada leve. Los dos comimos en absoluto silencio, yo me comí toda mi comida y ella dejó un poco.   -Ya me puedo marchar a mi habitación señor Allen? - me preguntó con sarcasmo en su voz.   - Puede hacerlo señorita Blaserd - le dije también Sarcástico.   Me miró con el ceño algo fruncido y se levantó de la mesa, pero antes de que se marchara la sostuve por su brazo impidiendo que siguiera avanzando.   -Aquí el único que puede estar enojado por como estas actuando soy yo Ángela.  No tú.  Te recuerdo que dejaste muy claro lo que te importa y lo que no, tu vida te importa menos que ese imbécil.  Todo esto lo estás haciendo por él y aun no entiendo la razón - le dije mirándola a los ojos con seriedad.   -Terminaste?  - me preguntó con una voz baja, sus ojos estaban aguados.   La solté dejándola que se marchara hacia su habitación quedando en mi cabeza una confusión algo culpable de mi parte.  No sé si yo estaba siendo duro con ella o solo quería su bien.   Pasé mis manos por mi cabello por todo este estrés.  Había algo roto o herido dentro mí.  Por primera vez sentía sentimientos importantes y profundos por una mujer. Me sentía hechizado por esa belleza. ¡Esa maldita belleza! (…)   Ashton POV'S   Había pasado una jodida semana malditamente pesada.  La relación entre Ángela y yo ha sido horrible, cortante como nunca y ya ni siquiera me gano su hermosa mirada. La siento más decaída y triste que cuando la secuestre.   -Vas a empeorar su salud sabes? No estas ayudando. En vez de ayudar a que ella coma, estas empeorando las cosas haciendo que no tenga ánimos - me replicó Jacob por teléfono.   -La apoyas?  Tengo que demostrarle que me siento enojado por cómo reacciona a su vida. No puedo sentirme bien. Es como que la he estado obligando a tomar sus pastillas o a comer.  Así me siento - le contesté a Jacob.   -Iré mañana a ver como sigue y a hablar con ella personalmente - me dijo Jacob suspirando.   -Está bien hermano - dije para despedirme   -Por favor no pierdas ese amor.  Eso es lo que siente.  No ninguna obligación - me dijo y colgó la llamada.   Me quedé sentado en mi sillón con la mirada en una bolsa de un millón de dólares encima de mi escritorio que había recibido unos minutos antes de hablar con Jacob de una venta de drogas.   Mi teléfono móvil vuelve a sonar apareciendo en la pantalla el nombre de "Justin " el encargado de llevar a Ángela a su terapia y permanecer con ella siempre.   -Si Justin? - contesté   -Señor Allen le tengo malas noticias. No encuentro a la señorita Ángela por ningún lado.  La he estado buscando por todo el hospital y no está - mi respiración se volvió pesada cuando escuché aquellas palabras.   -Estas seguro?  La buscaste en todos los baños, cafeterías, ¿pasillos? ¡¿Como se te pudo escapar?! ¡Esto puede ser que se la haya llevado el imbécil de Jonas o que se haya escapado! - le dije al teléfono.   -La he llamado a su celular, pero lo tiene apagado y No puedo rastrearla. Lo siento mucho Señor Allen - me dijo desesperado   - ¡No, no no! ¡Maldita sea! Estaré allá en unos minutos.  Espérame, resolveremos esto. Tenemos que hacerlo - dije y colgué la llamada   ¡Maldita sea! ¡Maldita sea! ¡Es mi hombre con más confianza!  ¡Es el mejor de todos y mira!  ¡Se dejó que se le escapara o no la protegió y se la llevaron!   Salí de mi despacho, saqué las llaves de mi bolsillo y salí de la casona subiéndome a mi auto encendiéndolo y arrancando de allí a toda velocidad.   ¿Por qué Ángela?  ¡¿Por qué?!   Llamé a su celular y el buzón era quien salía, intenté una y otra vez, pero fue en vano.   Me estacioné en el parqueo del hospital, me bajé del auto y entre por las grandes puertas empezando a buscar como loco por todos lados, por todas las salas, baños, hasta encontrarme con Justin.   -Señor discúlpeme le juro que la vi entrar al consultorio de la terapeuta, salí al carro a esperar que la terapia terminara, pero cuando volví ella ya no estaba.  Le pregunté a la terapeuta y me dijo que no sabe a dónde había ido. Le pregunté a la seguridad y el no vio a ninguna joven salir con los rasgos de Ángela.  Señor le pido mil disculpas - me dijo lamentado Justin.   -Maldita sea Justin te entiendo, pero todo esto es muy confuso. Ella nunca había dado ejemplos o reacciones de querer escapar. Regreso en un momento, sigue buscando. Busca fuera, yo veré si me permiten ver las cámaras - le dije tratando de no ser tan brusco.  Este asintió y yo me marché nuevamente a recorrer el gigantesco hospital.   Sabía que con Justin no tenía problemas y nunca los había tenido.  Hubiese sido otro guardaespaldas y lo había matado hace cinco minutos.   Pasé a un jardín lleno de pasillos con flores y bancos para las personas sentarse, revisé y allí Ángela no estaba. Caminé hacia el fondo donde se notaba una pequeña casita donde mostraba un letrero que decía "Capilla" sin pensarlo dos veces entre encontrándome con aquel cabello castaño largo hasta su cintura sentada en uno de los bancos de la capilla presinandose ante una imagen de Dios.   Sentí un gran alivio, como si me hubiesen quitado un gran peso de mis hombros.  Salí, marqué el número de Justin y le avisé que había encontrado a Ángela, que podía marcharse a la casona.   La vigilé hasta que vi cuando se iba a levantar del banco, me crucé de brazos y así la esperé. Al salir no notó que estaba allí así que ella siguió caminando.   -Ángela - dije su nombre haciendo que esta se volteara rápidamente mirándome con algo de asombro.   -Ashton?  ¿Qué haces aquí? - me preguntó confundida   -No aparecías.  Justin estaba como loco buscándote y tu celular lo tienes apagado. Pensamos que te habías escapado o Jonas te había encontrado - le dije sin ninguna expresión en mi cara.   -Necesitaba libertad Ashton - me dijo bajando la mirada al suelo   -Estaba preocupado por ti! ¡No vuelvas a hacer eso! ¡Llámame o llama a Justin o a quien sea que esté contigo! ¡No puedes desaparecer, así como si nada y como si no le importaras a nadie! - le hablé subido de tono   -Porque te preocupaste?! ¡No debiste hacerlo!  ¡Te has pasado una semana completa tratándome indiferente después que me diste falsas ilusiones diciéndome que todo lo podíamos superar juntos!  ¡Después que me besas! ¡Eres cariñoso!  ¡Me entiendes y duermo contigo en tu cama te comportas como todo un cabrón por el simple hecho de mi salud! ¡Te enojaste tanto como si hubiese sido una pérdida de millones de dólares!  ¡Te enojaste por algo que te dije que cambiaría y que me preocuparía!  ¡Luego me saltas con que me importa más Jonas que mi vida! ¿¡Que estupideces dices!? ¡Si quien ahora está en mi cabeza es un maldito jodido mafioso que era el único que me entendía, me ilusionó y luego ahora me ignora y me trata indiferente! ¡Decídete porque me confundes! - me elevó bastante la voz mostrándome sus sentimientos derramando lágrimas por sus hermosos ojos verdes.
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