Rou Han pasado tres meses desde que me vine a vivir con Abraham al departamento. Han sido unos meses realmente felices, nos hemos conocido más, hemos aprendido del gusto de cada uno, y sobre todo hemos aprendido a convivir. Me siento la mujer más feliz del mundo, jamás pensé que por fin la alegría de un amor verdadero se haría tangible en mi vida. Abraham de los tres meses se tomó el primer mes de nuestra convivencia para estar en casa, fueron como unas mini vacaciones según él, dejo a Rebeca a cargo de la empresa, y trabajaba desde casa. Yo en cambio tuve mucho trabajo con la apertura de la nueva tienda, él me acompañó durante estos tres meses, me ayudó mucho, y también me ofreció su punto de vista en cuestiones de cerrar algún trato, pero nunca hasta ahora me ha impuesto alguna decis

