Han pasado dos semanas desde nuestra última visita con la doctora, Rou se ha mantenido en casa, acostada, viendo televisión y sin parar de tomar jugo de fresa, desde que me perdonó medite un poco más en el arrebato que tuve, y que aunque no me arrepiento comencé a comprenderla un poco más. Rou hace meses atrás me contó la difícil crianza que tuvo con su papá, las múltiples veces donde golpeaba a su mamá e incluso a ella, eso me hizo comprender que ciertamente ella no necesita de eso en su vida, suficiente tuvo en su niñez y adolescencia, no es que yo sea un hombre violento que no sabe controlar su temperamento, pero cuando pierdo la paciencia o me hacen malestar mucho, tiendo a dejarme llevar por la ira muy rápido, así que desde ese día decidí comenzar a pensar un poco más las cosas y evit

