Mis días en el hospital pasaron rápido, en el día tuve la compañía de Rosa, quién al momento de verme por primera vez lloró mucho y me abrazo demasiado, ella me hizo compañía todos los días, hasta la noche que Abraham regresaba para cambiar turno con ella, por más que le dije que se fuera a descansar, que la enfermera se hacía cargo, no quiso por nada del mundo dejarme sola, y creo que la visita del doctor todos los días influía también en querer tenerme vigilada aun cuando no coincidían, supongo que era Rosa la que le pasaba esa información, porque ella estaba en el día conmigo y si veía al doctor, e inmediatamente noto su coqueteo hacia mí, no dejaba por nada del mundo que el doctor se me acercara, él cuando hacía a acercarse a revisarme Rosa saltaba como una leona y se paraba justo al l

