Estaba acostada en el tapete de letras de la sala de juegos, mimando a mis sobrinos. Si bien mi ya abultada barriga me impide cargarlos de a mucho, no es impedimento para que yo juegue un rato con ellos en el suelo y los mime mucho. Son tan lindos que me dan ganas de comérmelos. Esos mofletitos regordetes que tienen me provoca estrujarlos y mordisquearlos ¡son los bebés más hermosos que he visto! Este es el último día que estaremos en USA. Mañana en la noche tendremos nuestro vuelo de regreso a Inglaterra, así que hemos venido a donde Ian a pasar todo el día con él y los nenes. Cada segundo lo aprovecho al máximo para estar con mis sobrinos, porque cuando tenga a mi bebé, no sé hasta cuando volveré a ver a mis sobrinitos américo-británicos. -Tiiiiaaaaaa – le decía Sophia a Brianna con e

