-Y entonces…así fue como terminamos acá – me dijo Donatien, terminando su relato de cómo rayos habían terminado en las catatumbas. -Sí, gracias a ti, por cierto – dijo Francis con cara de pocos amigos. Que Francis y Donatien estén aquí me da algo de esperanza. Aparte de que ya no me siento sola, de seguro que las autoridades francesas estarán haciendo una búsqueda implacable, cuando se den cuenta de que ellos no quedaron calcinados en el incendio, sino que desaparecieron al escapar. Sí, de seguro los buscaran, se darán cuenta de que se escaparon por las catatumbas, y darán con nosotros. ¿No puedo ser más ingenua? Este lugar, según Justin, es ilocalizable. Además, a la misma policía le da miedo

