NARRA FRANCIS No he dormido. Si antes sufría de insomnio, ahora aún más después del último atentado. Los rostros de los niños que murieron están grabados en mi mente. Sobre mi escritorio está un portafolio, en donde están las fotos de los niños de aquel salón de clase que fueron víctimas de ese horrible acto terrorista, y lo tengo abierto las 24/7, como si mirando aquellas fotografías cambiara en algo. Y ahí, sentado, mirando por millonésima aquellas fotografías tomadas para los carnés escolares, me dio de nuevo una hemorragia nasal. Desde aquel suceso, estoy sufriendo de un estrés extremo, que ha afectado hasta mi salud. El estrés y el abuso de las drogas para mantenerme alerta, me ha causado hipertensión, y de ahí las hemorragias nasales. Pero esta hemorragia nasal es la más fuer

